ESPECTÁCULO

6 capítulos para ver: la serie policial sueca, no apta para menores, que conquista en Netflix

 

La miniserie sueca que llegó al catálogo y ya es favorita de los usuarios: un juicio que esconde más de lo que muestra.

 
Netflix
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(BUENOS AIRES).- «Los policiales son algo así como patrimonio cultural de los nórdicos». Con esa frase, la crítica Marita Otero ubicó a Arenas movedizas en la tradición de Henning Mankell y Stieg Larsson, y le dio el respaldo que le faltaba a la apuesta de Netflix por las series suecas. Se trata de una miniserie de seis capítulos de 45 minutos, basada en la novela homónima de Malin Persson Giolito, que la plataforma lanzó a comienzos de abril de 2019 entre sus estrenos del mes.

La historia arranca con un tiroteo en un colegio secundario de clase alta en Djursholm, el barrio más lujoso de Estocolmo, que deja cuatro muertos. La única sobreviviente de su curso es Maja Norberg, una estudiante ejemplar de 17 años que despierta entre cuerpos, sangre y balas. En lugar de ser tratada como víctima, es detenida de inmediato y llevada a juicio acusada de ser la responsable de la masacre.

La narrativa se divide en dos tiempos que se van alternando a lo largo de los episodios. En el presente, Maja enfrenta el juicio y el riesgo de una condena de hasta 14 años, mientras la prensa ya la juzga antes de que lo haga la Justicia. En los flashbacks se conoce el inicio de su relación con Sebastian Fagerman (Felix Sandman), un joven millonario atormentado cuya vida de excesos, drogas y carencias afectivas termina arrastrándola a un infierno de maltrato y desesperación.

El elenco encabeza con Hanna Ardéhn como Maja y Felix Sandman como Sebastian, en interpretaciones que transmiten dolor, miedo y desamparo. Los padres de la acusada contratan a un abogado caro, Peter Sander (David Dencik), que la interroga sobre su vínculo con el novio. Alrededor de ellos giran Claes, el padre millonario de Sebastian; Dennis, el dealer africano; Samir, el hijo de inmigrantes; y la mejor amiga de Maja, Amanda, junto a su novio Labbe, que termina siendo testigo de cargo. Los seis episodios llevan por título Maia, Custodia, El funeral, La reconstrucción, La prueba y Los testigos.

«Es bien interesante como se muestra a los adolescentes, que al parecer llegan a este mundo con mucho resuelto, y sin embargo el vacío afecta tanto a los ricos como a los pobres», evaluó Otero sobre el corazón del relato. Más allá del policial, la serie funciona como una denuncia social sobre las diferencias de clase, la xenofobia —representada en el personaje de Samir— y cómo el desarraigo familiar puede derivar en tragedias irreparables. Drogas, violencia, traiciones e inmigración aparecen como temas que atraviesan la vida de estos adolescentes del Primer Mundo.

La «Élite sueca»

Los usuarios la apodaron la «Élite sueca», en comparación con la serie española de la propia plataforma, aunque buena parte de la crítica coincidió en que esta ficción va mucho más allá del drama adolescente. Tiene un dato de origen que suma: es la primera serie sueca producida íntegramente por Netflix, fue creada por Pontus Edgren y Martina Håkansson y cuenta con guionistas del éxito internacional «Bron (The Bridge)». El recibimiento fue inmediato: a menos de una semana de su estreno mundial ya era la producción favorita de la plataforma.

Otero la calificó como muy buena y destacó un ritmo pausado que, lejos de restar tensión, sostiene el interés a través de los giros sobre la culpabilidad o inocencia de Maja. «No es previsible, lo cual es un alivio», explicó la crítica sobre una historia que evita los caminos cantados del género. Los seis capítulos están disponibles en el catálogo de Netflix para una maratón de menos de cinco horas.