Boca Juniors atraviesa momentos trascendentes en la conformación de su plantel profesional con vistas a los próximos objetivos deportivos. En el predio de Ezeiza, una de las máximas figuras del vestuario xeneize tomó la iniciativa institucional para resolver su situación contractual.
El arquero Agustín Marchesín solicitó una charla privada con el director técnico Rodolfo Arruabarrena para los próximos días. La intención principal del experimentado guardameta pasa por ponerse a disposición del cuerpo técnico. Además, busca manifestar su deseo de continuar defendiendo la camiseta azul y oro.
El futbolista transita el tramo final de la recuperación tras sufrir la rotura del ligamento cruzado durante el mes de abril. Desde su arribo a la institución, el golero registró 54 compromisos oficiales. Además, recibió 40 tantos y logró mantener la valla invicta en 23 presentaciones con el cuadro boquense.

Pese a que su contrato actual vence en diciembre de este año, la postura del exjugador de Lanús es contundente. El guardavallas aspira a renovar el vínculo con el club de la Ribera. Además, acepta la competencia interna frente al colombiano Álvaro Montero sin exigencias de titularidad.
El cuerpo médico de la institución especula con que el arquero estará totalmente recuperado para encarar la pretemporada de comienzos del año próximo. Sin embargo, el deportista sabe perfectamente que la decisión final sobre su permanencia quedará en manos de la evaluación futbolística del entrenador.
En paralelo a esta situación de mercado, el estratega xeneize define la formación titular para enfrentar a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro. Asimismo, la ausencia de Montero obliga al cuerpo técnico a definir la presencia de Leandro Brey o Javier García bajo los tres palos en el corto plazo.
