(BUENOS AIRES).- Boca conocerá de cerca al rival que la espera en la antesala de la final: Vasco da Gama, un equipo con dos caras opuestas que llegó a las semifinales de la Copa Sudamericana por segunda vez en su historia. El conjunto carioca viene de eliminar a Independiente Santa Fe con un global de 2-0 y será el obstáculo del Xeneize en una serie cuyo capítulo inicial se disputará en La Bombonera.
El camino brasileño hasta esta instancia fue progresivo. Dirigido por el portugués Pedro Emanuel, Vasco terminó segundo en el Grupo G y después dejó en el camino a Independiente Medellín, Olimpia y el conjunto colombiano. Además de su campaña continental, también alcanzó las semifinales de la Copa de Brasil, donde deberá enfrentarse con Palmeiras.
El contraste que debe estudiar el Xeneize
La principal rareza de este Vasco está en su presente doméstico. En el Brasileirao ocupa el puesto 17 con 28 puntos, igualado con Internacional, y pelea por escapar de la zona de descenso, aunque conserva un partido pendiente frente a Chapecoense que podría darle aire en la lucha por la permanencia. Gremio está apenas por encima por diferencia de gol.
Ese número engañoso convive con una levantada sostenida. Desde que asumió Pedro Emanuel después del Mundial, el entrenador dirigió 18 encuentros con apenas cuatro derrotas, seis empates y ocho triunfos. Su rendimiento reciente es aún más contundente: en los últimos siete partidos suma cinco victorias, un empate y solamente una caída, un cambio de tendencia que explica por qué el rival de Boca puede ser bien distinto al que sugieren las posiciones del campeonato brasileño.
El mercado de pases también dejó marcas que el Xeneize conoce bien. Vasco buscó futbolistas con pasado reciente en el fútbol argentino y sumó a Alan Lescano, Santiago Sosa y Facundo Colidio. Sosa y Colidio ya acumularon casi diez partidos y se ganaron un lugar en el equipo, mientras que Lescano ingresó ante Gremio y participó de la remontada con una asistencia. Colidio, sin embargo, no podrá jugar ante Boca porque fue inscripto fuera del plazo establecido por CONMEBOL.
Más allá de los argentinos, el equipo de Emanuel cuenta con piezas de peso como Tchê Tchê, Thiago Mendes y Jair en la mitad de la cancha, además de los colombianos Carlos Cuesta, Johan Rojas, Diego Gómez y Marino Hinestroza. Este último había sido uno de los nombres que Juan Román Riquelme buscó en el mercado de pases y terminó en el conjunto brasileño, donde disputó 29 partidos sin convertir goles y con apenas una asistencia.
La serie tendrá su primer capítulo en La Bombonera el 13 o 14 de octubre, y la revancha se jugará una semana después en Brasil. Vasco todavía debe definir dónde ejercerá su localía: São Januário no cumple con la capacidad mínima exigida por CONMEBOL para una semifinal, por lo que el club gestiona el Maracaná, opción que depende de la programación de Flamengo, mientras el Nilton Santos aparece como alternativa. Boca, que ya eliminó a San Pablo en Brasil en esta edición, tendrá que volver a competir de visitante frente a un rival que, mientras intenta alejarse del descenso, sueña con alcanzar por primera vez la final de la Copa Sudamericana.
