BOCA JUNIORS

Arruabarrena llamó a Marchesín y definió su futuro

 

El arquero quiere quedarse y competir por el arco pese a la consolidación de Montero, pero la palabra final será del entrenador en una charla clave.

 
Rodolfo Arruabarrena
Rodolfo Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- Boca Juniors tiene un frente interno para resolver: el futuro de Agustín Marchesín, que ya decidió que quiere seguir en el club y está dispuesto a pelear por el arco incluso desde un lugar de suplente. La última palabra, sin embargo, no es del arquero: Rodolfo Arruabarrena deberá definir si lo tiene en cuenta para el plantel de la próxima temporada, y para eso está prevista una charla entre ambos.

La postura del ex Lanús es clara. No pretende irse simplemente porque Álvaro Montero se haya consolidado como titular, sino que planea quedarse y competir por el puesto cuando esté recuperado, aunque eso implique arrancar por detrás del colombiano. Para el futbolista, lo principal es continuar en la institución y volver a ponerse a disposición del cuerpo técnico en cuanto reciba el alta médica.

Ese punto de encuentro con el Vasco será determinante. Marchesín buscará en la conversación con Arruabarrena conocer cuál es la consideración que tiene el entrenador sobre él y, al mismo tiempo, ofrecerse para lo que viene. La decisión final en lo futbolístico será del director técnico, que deberá establecer qué lugar ocupará el arquero dentro de la competencia por el arco y si queda dentro de sus planes de cara al próximo ciclo.

El escenario cambió por completo desde la lesión. Marchesín sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha en abril, en un partido ante Barcelona de Ecuador, y hasta ese momento era el titular indiscutido. Durante su recuperación, Boca incorporó a Montero por alrededor de cuatro millones de dólares y el colombiano se quedó con la valla, con actuaciones que lo transformaron en una pieza del equipo.

Esa incorporación no fue casual: llegó justamente cuando el club sabía que no podía contar con Marchesín durante buena parte del año. Montero se convirtió rápidamente en una alternativa estable bajo los tres palos, y hoy el panorama marca que el titular es él. Si el arquero recuperado sigue, Arruabarrena tendrá que administrar una competencia que antes de la lesión no existía de la misma manera.

Hay además otro condicionante de plantel. Boca también cuenta con Leandro Brey y Javier García, por lo que la continuidad de Marchesín elevaría a cuatro la cantidad de arqueros del plantel. Dirigencia y cuerpo técnico deberán ordenar el puesto, y esa composición influye directamente en la decisión final de Arruabarrena sobre el ex Lanús.

A lo deportivo se suma lo contractual. Marchesín tiene vínculo con el club hasta diciembre de 2026 y su intención es renovarlo, pero todavía no comenzaron las conversaciones formales para extender el contrato. Antes de definir su lugar dentro del plantel, Boca deberá resolver si le ofrece la continuidad y bajo qué condiciones, un análisis donde la determinación del entrenador pesa de manera directa. Arruabarrena ya demostró durante su ciclo que toma decisiones futbolísticas sobre los jugadores y sus oportunidades, y esta vez la definición alcanzará a un arquero que, pese a todo, solo pide quedarse y competir.