(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme ya mira con atención lo que puede venir: Liverpool sigue de cerca a Tomás Aranda, una de las joyas juveniles de Boca, de cara al mercado de pases de 2027. Por el momento no existe una oferta formal del conjunto inglés, aunque el seguimiento podría transformarse en una propuesta concreta cuando se reabra el mercado. Juan Román Riquelme y la dirigencia xeneize prefirieron no descuidar un escenario que se repite con sus mejores juveniles.
El jugador que aparece en el radar europeo es un mediocampista ofensivo cuyo nombre ya había circulado entre distintos clubes del continente. Ahora, con el interés del equipo inglés, la situación volvió a encender las alarmas en Brandsen 805. Tampoco hay una negociación avanzada ni una propuesta presentada: se trata, por ahora, de una observación que puede crecer con el tiempo.
La lesión que retrasa su regreso a 2027
Aranda atraviesa un momento particular: sufrió una grave lesión en el peroné derecho durante una entrada en calor y debió ser operado. Su recuperación será extensa y el regreso a las canchas recién está previsto para 2027. La buena noticia para el club es que el jugador joven tiene proyección, y cualquier eventual negociación deberá contemplar tanto el aspecto económico como el deportivo.
Antes de la lesión, el futbolista se había ganado un lugar importante dentro del plantel profesional. Su ausencia representa una baja considerable para Rodolfo Arruabarrena, que había encontrado en el juvenil una alternativa de características diferentes para el ataque. Por eso, la evolución de su recuperación será seguida de cerca tanto por el cuerpo técnico como por la dirigencia.
El seguimiento de Liverpool se suma a un escenario que Riquelme deberá analizar alrededor de los jóvenes futbolistas del club. En los últimos días también aparecieron versiones sobre el interés de Arsenal, Brighton y Benfica, entre otros equipos europeos, por distintas figuras del plantel. Es una situación habitual en los últimos mercados: los juveniles del club empiezan a ser observados por instituciones importantes antes incluso de consolidarse varias temporadas en Primera.
Para Juan Román Riquelme, el desafío pasa por sostener a la joya ante un interés que puede crecer cuando el jugador vuelva a competir. Si Aranda recupera su nivel y vuelve a destacarse en 2027, el seguimiento de los grandes clubes europeos podría dejar de ser solamente una observación y convertirse en una situación concreta para el Xeneize. La dirigencia deberá estar preparada para esa eventualidad.
El objetivo inmediato del club es que el mediocampista complete su recuperación y regrese en las mejores condiciones durante 2027. Recién entonces podrá evaluarse su lugar real en el equipo de Arruabarrena y las decisiones a tomar frente a una eventual propuesta del fútbol europeo.
