(BUENOS AIRES).- «Stephen Ramos firmó su primer contrato con Vélez hasta el 31 de diciembre de 2028. ¡VAMOS KIKI!» Con ese mensaje publicado en sus redes sociales, Vélez confirmó este martes que Stephen Ramos, el delantero nacido en Haití que ya viste la camiseta de la Selección Argentina Sub-17, estampó su primera firma como futbolista profesional. El club lo blindó de entrada con una cláusula de rescisión de 12 millones de dólares.
El anuncio se hizo oficial en la tarde del martes 15 de septiembre desde la cuenta oficial del club (@Velez). La institución dejó plasmado así el primer vínculo profesional de una de sus joyas de las Divisiones Inferiores, que hasta ahora sólo había jugado en las categorías juveniles del Fortín.
La cifra de la cláusula llama la atención para un chico que todavía no llegó al plantel superior, pero refleja el tamaño de la apuesta de Vélez por asegurar sus derechos deportivos. El contrato, además, es de largo aliento: lo liga a la institución de Liniers hasta el último día de 2028.
De Puerto Príncipe a la Selección Argentina
Apodado Kiki, Ramos es un extremo izquierdo de la categoría 2009 que se destaca en las inferiores del club. Sus actuaciones le alcanzaron para ganarse la citación de Diego Placente, el entrenador de la Sub-17, y defender los colores de la Albiceleste a pesar de haber nacido fuera del país.
La historia del delantero tiene un origen particular: nació en Puerto Príncipe, la capital de Haití, y llegó a Buenos Aires gracias a la adopción de una familia argentina. Desde su país natal lo sondearon para sumarlo a su selección, pero el joven no dudó sobre su elección en cuanto Argentina dio el paso.
Ramos todavía no debutó en el Primer Equipo ni tampoco fue citado por el director técnico Guillermo Barros Schelotto. Aun así, el club decidió anticiparse y selló su primer vínculo profesional con la millonaria cláusula, un gesto que marca el camino que la institución imagina para él en los próximos años.
El futbolista celebró la firma con una foto que rápidamente se volvió el símbolo del día: posó con la camiseta de Vélez con su apellido y el número 2028 en la espalda, en clara referencia al año en que vence su contrato. El mensaje del club, cerrado con un ¡VAMOS KIKI!, dejó en evidencia la ilusión que genera el extremo de 2009 dentro de la estructura.
El paso de Kiki Ramos al profesionalismo llega en un momento de crecimiento para el jugador, que pasará a entrenar con expectativas renovadas mientras espera su chance con el plantel dirigido por Guillermo Barros Schelotto. Si mantiene la progresión que lo llevó a la Sub-17, el delantero podría pelear en el corto plazo por su debut en Primera, el paso natural para un club que ya protegió su ficha con una cifra pensada para el mercado internacional.
