(BUENOS AIRES).- José Mourinho ya tiene definida su columna vertebral en el Real Madrid: apenas cinco jugadores de la primera plantilla arrancaron como titulares en los seis partidos oficiales que el equipo disputó en lo que va de la temporada. Ese quinteto fijo marca el punto de partida del nuevo proyecto que conduce el técnico portugués, que todavía está en plena etapa de aclimatación de los últimos refuerzos.
El primero de la lista es Thibaut Courtois. El arquero belga, que está camino de los 35 años, mantiene un nivel más que notable y Mourinho ni siquiera evalúa la posibilidad de darle descanso en los próximos compromisos. Su continuidad en el arco es de los pocos puntos que no generan discusión interna.
El peso ofensivo
Kylian Mbappé encabeza el trío de ataque que Mourinho considera intocable. El delantero francés, de 27 años, atraviesa un gran momento y registra siete goles y una asistencia en lo que va del ciclo, números que lo convirtieron en pieza fija del once inicial.
Lo acompaña Jude Bellingham, el inglés de 23 años que suma tres goles y tres asistencias. Su regularidad lo instaló entre los jugadores de mayor confianza del entrenador, que no lo sacó de la formación en ningún partido de la temporada.
Vinícius Júnior completa la delantera, aunque su situación es distinta. El brasileño, de 26 años, todavía pelea por recuperar confianza y sensaciones, y fue silbado por la propia parcialidad en los últimos partidos. Pese a esos pitos, Mourinho parece dispuesto a mantener su apuesta por el sudamericano y no piensa sacarlo del equipo mientras siga en dicha condición.
Fede Valverde cierra el quinteto y es quizás el caso más llamativo. El uruguayo, de 28 años, despidió el curso 2025-2026 con un problema fuerte encima: quedó seriamente tocado tras una pelea con Aurélien Tchouaméni que marcó el cierre de su temporada. Mourinho trabajó sobre esa situación, borró esa sombra y le devolvió el estatus que tenía dentro del plantel.
El dato habla por sí solo: mientras el plantel profesional del Real Madrid se renueva y los nuevos fichajes todavía no terminan de adaptarse, Mourinho sostiene una base mínima de cinco nombres en los seis partidos oficiales jugados. La continuidad de ese bloque será el termómetro para medir la evolución del equipo en las próximas fechas de la Primera División, donde el conjunto blanco aparece como uno de los animadores del arranque del certamen bajo la dirección del técnico de Setúbal.
