(BUENOS AIRES).- “Me sorprende que haya llegado tan tarde”, dijo Stefanos Tsitsipas después de derrotar a Arthur Fils en la primera ronda del US Open, al ser consultado por el positivo de Nick Kyrgios. La frase volvió a instalar el caso en el mundo del tenis: el australiano dio positivo por cocaína en un control realizado el 22 de junio durante el ATP de Mallorca, y la suspensión comenzó a regir el 4 de agosto.
Stefanos Tsitsipas explicó que el resultado no le había causado sorpresa y que, antes de que se conociera públicamente, ya consideraba posible que ocurriera. “Para ser honesto, era algo que de alguna forma esperaba”, sostuvo después de su triunfo ante Arthur Fils. El griego afirmó que ya conocía la situación antes del anuncio oficial y que había escuchado comentarios similares de personas relacionadas con el ambiente del tenis.
Tsitsipas agregó que la novedad no estaba en el positivo, sino en el momento de la detección. El ex número tres del mundo aseguró además que no pretende encubrir a nadie y que había escuchado personalmente comentarios sobre comportamientos del australiano dentro del circuito. Su observación sobre el momento del hallazgo generó repercusión y volvió a poner el caso en el centro de la conversación del tenis.
Nick Kyrgios reconoció públicamente el resultado y asumió la responsabilidad por haber consumido cocaína. El australiano calificó lo ocurrido como un “error grave” y explicó que atravesaba un momento personal y físico difícil después de varios años marcados por las lesiones. El control antidopaje que derivó en la medida se realizó el 22 de junio durante el ATP de Mallorca.
Las lesiones alejaron repetidamente a Kyrgios de las canchas y afectaron tanto su estado físico como mental. El tenista reconoció que aceptar que se acerca el final de su carrera fue mucho más difícil de lo que imaginaba. Esa situación formó parte del contexto con el que explicó el positivo, después de los últimos dos años marcados por sus lesiones.
La suspensión comenzó a regir el 4 de agosto y Kyrgios no apeló la decisión. Su futuro deportivo quedó rodeado de incertidumbre, especialmente porque apenas pudo competir de manera regular durante las últimas temporadas. El episodio lo volvió a colocar en el centro de la escena por un motivo alejado de sus actuaciones dentro de una cancha.
La relación entre Tsitsipas y Kyrgios aportó un antecedente al cruce actual. Ambos protagonizaron varios cruces y mantuvieron una relación tensa, especialmente después del partido que disputaron en Wimbledon 2022. Las nuevas declaraciones del griego sumaron otra dimensión al caso: además de referirse al control antidopaje, sostuvo que la situación era conocida por algunas personas del circuito y que había escuchado referencias sobre el comportamiento del australiano. El futuro deportivo de Kyrgios quedó así condicionado por una suspensión vigente que no fue apelada.
