(BUENOS AIRES).- «En este momento estamos evaluando todas las posibilidades. Incluso São Januário, Maracaná y Engenhão. Nuestra prioridad es jugar en Río», explicó Admar Lopes, director deportivo de Vasco da Gama, al referirse a la sede de la semifinal de la Copa Sudamericana contra Boca. Tras varios días de versiones en Brasil, el dirigente confirmó que las tres alternativas siguen abiertas y que todavía no hay nada resuelto para la revancha de la serie.
El equipo brasileño, que se clasificó al eliminar a Independiente Santa Fe, debe definir dónde recibirá al equipo de Rodolfo Arruabarrena. La cuestión no es menor: São Januário, Maracaná y Nilton Santos aparecen como las tres opciones sobre la mesa, aunque el propio Lopes dejó claro que no hay ninguna decisión tomada.
«Aún no tenemos todos los datos ni las conversaciones con Conmebol en ese sentido», sostuvo el dirigente. Y agregó: «Yo creo que en los próximos días ustedes (periodistas) van a tener alguna novedad. Es muy prematuro lanzar alguna información en ese sentido. Por la experiencia que tengo, la CBF, con la Conmebol, sí puede interferir y sí puede participar en esa elección. Pero, como dije desde el principio, nosotros aún no hemos tomado una decisión y no hay ningún tipo de contacto con la Conmebol. En los próximos días van a tener novedades».
Por qué Vasco no puede asegurar su cancha
El problema empezó con la clasificación a semifinales. El reglamento de la Conmebol exige estadios con una capacidad mínima de 30.000 espectadores a partir de esta instancia y São Januário, la casa de Vasco, no alcanza esa cifra. Por eso, en un principio, el Maracaná apareció como el escenario deseado por el club carioca.
Pero llegar al Maracaná tampoco resulta sencillo. El estadio es administrado por el consorcio Fla-Flu y Vasco viene de mantener un conflicto por su utilización: recientemente intentó llevar allí su partido contra Vitória por la Copa de Brasil, recibió una negativa por el estado del campo de juego e incluso recurrió a la Justicia sin éxito. Además, Flamengo y Fluminense continúan disputando la Libertadores y podrían necesitar el estadio durante las mismas semanas de la semifinal.
En ese escenario, el Nilton Santos, cancha de Botafogo, ganó fuerza como opción. Cumple con la capacidad exigida y es señalado en Brasil como el principal plan alternativo si finalmente no prospera la chance del Maracaná.
Vasco, de todos modos, no resignó la ilusión de quedarse en São Januário. En Brasil surgió un antecedente que podría abrirle una puerta: en 2025, Independiente del Valle fue autorizado por la Conmebol a disputar una semifinal de la Sudamericana en el Banco Guayaquil pese a que su capacidad estaba por debajo de los 30.000 lugares exigidos. El caso ya es mencionado en medios brasileños como un precedente que el club podría utilizar para buscar una excepción. Sobre ese punto, Lopes remarcó: «Todavía no tomamos una decisión y no hay ningún tipo de contacto con Conmebol».
Así, a un mes de la serie, el escenario sigue abierto y Vasco mantiene tres caminos en danza para jugar en Río de Janeiro. Entre las dificultades para llegar al Maracaná y el antecedente que alimenta la chance de quedarse en su estadio, la sede de la revancha ante Boca todavía es una incógnita que el propio club promete resolver en los próximos días.
