(BUENOS AIRES).- Boca se metió entre los cuatro mejores equipos de la Copa Sudamericana tras eliminar a San Pablo en el Morumbí y quedan apenas dos series para que el Xeneize vuelva a jugar una final continental. El próximo rival será el Vasco da Gama, que se clasificó haciéndose fuerte como local ante Independiente Santa Fe. El sorteo del cuadro dejó servido uno de los cruces más atrapantes del certamen: dos gigantes sudamericanos enfrentados por un lugar en la final.
El conjunto de Río de Janeiro arriba a la instancia golpeado pero fortalecido, tras dejar en el camino a Independiente Santa Fe. A lo largo de la serie mostró un bloque defensivo pragmático y transiciones letales, el sello que lo llevó entre los mejores cuatro. Entre sus filas figuran Santiago Sosa, Alan Lescano, Marino Hinestroza y Adson, entre otros.
La serie entre ambos arrancará en la Bombonera, un punto a favor para los dirigidos por Rodolfo Arruabarrena. La revancha podría disputarse en el Maracaná por cuestiones reglamentarias, ya que el Vasco no podrá hacer de local en su propio estadio frente a Boca. Para el conjunto de Arruabarrena, sacar una diferencia nítida en el primer duelo resultará determinante para viajar con tranquilidad a suelo carioca.
Para el hincha de Boca, el desenlace de la Sudamericana no admite eufemismos: es el objetivo que prioriza todo el año futbolístico. Las semifinales ubican al Xeneize a tan solo tres pasos de romper un maleficio de casi dos décadas sin levantar un trofeo internacional. El margen de error desapareció y el cuadro ya está echado.
En la llave opuesta, el contraste de realidades es absoluto. Atlético Mineiro y Montevideo City Torque dirimirán al otro finalista en un cruce que enfrenta al presupuesto millonario con la «cenicienta» del certamen. El Galo parte como el favorito indispensable de la Copa, ya que viene de disputar la última final contra Lanús en la edición 2025. El conjunto uruguayo, en cambio, demostró a lo largo de todo el torneo que la jerarquía en los papeles no impresiona a su estructura colectiva.
Los dos clasificados a esta instancia llegaron con remontadas de otro nivel: los dos recibieron un 0-2 de visitante en la ida y dieron el golpe en la revancha. Atlético Mineiro dejó en el camino a Santos en definición por penales, mientras que el equipo charrúa avanzó con una goleada intachable contra Cienciano. Así se completó un cuadro de semifinales sin sorpresas descartables de acá al final.
Cuándo se juegan las semifinales de la Copa Sudamericana
Los partidos de ida de ambas series se jugarán entre el 13 y 14 de octubre, con el duelo entre Boca y Vasco como primer capítulo en la Bombonera. Las revanchas están programadas entre el 20 y 21 de ese mismo mes. El gran final se disputará el 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano de Barranquilla, el destino que persiguen los cuatro equipos que siguen en carrera.
