ESPECTÁCULO

Yipio reveló quién fue su talón de Aquiles en Gran Hermano tras quedar segunda

 

Gancho revelador

 
Yipio
Yipio

(BUENOS AIRES).- «Me generaba cosas y yo jugué mucho con el corazón en esa casa». Yipio analizó así su derrota en la final de Gran Hermano Generación Dorada, donde quedó segunda con el 48,2% de los votos. La comediante uruguaya se enfrentó a su propia estrategia en la charla de cierre con Santiago del Moro, un día después de que Sol Abraham se consagrara ganadora con el 51,8% de más de 30 millones de votos, en una edición que terminó el 16 de septiembre.

El conductor abrió el eje que atravesó toda la temporada: el enfrentamiento entre las dos finalistas. «¿No sentís que jugaste por momentos para hacer grande el personaje, la jugadora de Sol dentro y afuera de la casa?», le planteó Del Moro, quien además marcó una diferencia que consideraba central: Abraham no parecía hablar de Yipio y sus aliados con la misma frecuencia con la que el otro sector de la casa la mencionaba a ella.

Yipio no negó el conflicto y reconoció que Sol ocupó un espacio importante en sus conversaciones. «Sol para mí representa un tipo de juego que yo no apoyaba, no quería», afirmó. Cuando el conductor le preguntó por qué no había elegido ignorarla, la concursante respondió que la convivencia no le permitió adoptar siempre una posición racional y que actuó muchas veces desde lo personal, sobre todo cuando sentía que el modo de jugar de Abraham afectaba a sus personas cercanas.

Durante la charla, Yipio explicó que entendió tarde cuál había sido su principal dificultad dentro del reality. «Mi talón de Aquiles era la gente que yo quería», expresó. A partir de esa lectura, sostuvo que su mejor momento frente a Sol fue cuando decidió no responderle ni involucrarse en los cruces: «Cuando quedé sola me di cuenta de que ignorarla era la mejor opción». Esa estrategia, sin embargo, tuvo un límite que ella misma señaló: «Cuando se metía con la gente que yo quería».

El episodio que no vio venir

Del Moro puso sobre la mesa un momento reciente que Yipio pasó por alto. Sol había regresado conmovida después de ver a su familia y a su hija, y para el conductor se acercó a su rival con la intención de darle un abrazo, en busca de contención tras el encuentro. Cuando le preguntó si había percibido ese acercamiento, la respuesta fue directa: «No, no me di cuenta», contestó, y mantuvo su versión aun cuando el conductor repreguntó sorprendido.

La rivalidad entre ambas comenzó durante el primer mes de competencia y se mantuvo hasta los últimos días de los más de 200 de convivencia. El camino de Yipio incluyó además una salida temporal de la casa por un problema de salud de su madre y un regreso por repechaje con el 35,6% de los votos del público. Tras volver, integró uno de los grupos con mayor peso de la convivencia, aunque también atravesó el distanciamiento de Pincoya, una aliada con la que terminó enfrentada en una instancia de eliminación. Para llegar al mano a mano definitivo, superó dos duelos directos: dejó atrás a Luana Fernández y aseguró su pase a la final cuando Charlotte Caniggia terminó tercera.

El segundo puesto le dejó a Yipio, además del reconocimiento del público, 20 millones de pesos como subcampeona y dos viviendas prefabricadas: una ganada por un desafío anterior y otra por su clasificación a la final.