(BUENOS AIRES).- “Los Inspectores de Ética y Disciplina de la UEFA han recibido estos últimos documentos, que evaluarán como parte de su revisión en curso del caso”, informó la UEFA. Real Madrid presentó nuevas pruebas y pidió acelerar la investigación sobre Barcelona. El reclamo no supone que sus títulos ya hayan sido anulados ni que los subcampeones del Mundial de Clubes pasen automáticamente a ser campeones.
Real Madrid pidió que Barcelona pierda los títulos obtenidos entre 2001 y 2018 y que se le aplique un veto en las competencias internacionales. En un comunicado, sostuvo que la presentación incluye “abundante documentación y pruebas sobre hechos extremadamente graves que afectan directamente a la integridad de la competición y a la confianza en el sistema arbitral”. La existencia de ese pedido no equivale a una decisión de la UEFA.
La investigación del caso Negreira analiza pagos de Barcelona a empresas vinculadas con José María Enríquez Negreira, exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros. El monto difundido no es uniforme: las estimaciones van de alrededor de 7,3 millones a unos 8,4 millones de euros. La Justicia busca establecer si esos pagos influyeron en decisiones arbitrales o si correspondieron a servicios de asesoramiento técnico, como sostiene el club.
Las finales de River y Estudiantes
Estudiantes perdió 2-1 ante Barcelona en la final del Mundial de Clubes de 2009, disputada en Abu Dhabi. El equipo argentino se puso en ventaja con un gol de Mauro Boselli, pero Barcelona dio vuelta el resultado con tantos de Pedro y Lionel Messi. Ese partido quedó dentro del período que abarca la investigación sobre los pagos.
River cayó 3-0 ante Barcelona en la final de 2015, jugada en Yokohama. Lionel Messi abrió el marcador y Luis Suárez convirtió los otros dos goles. Como la derrota de Estudiantes seis años antes, ese resultado alimentó la especulación sobre si los argentinos podrían recibir los títulos en caso de que Barcelona los perdiera.
El Mundial de Clubes es organizado por la FIFA, no por la UEFA, por lo que una sanción del organismo europeo no modificaría automáticamente los resultados de esa competencia. Además, el Código Disciplinario de la FIFA no establece que el subcampeón pase al primer puesto por una sanción administrativa posterior al torneo. Para proclamar campeón a otro equipo haría falta una resolución expresa de los órganos judiciales o de la comisión ejecutiva que organiza el certamen.
El antecedente de Juventus muestra que la quita de títulos no siempre deriva en una transferencia automática al segundo puesto: tras la retirada de tres campeonatos de la Serie A por corrupción en los años 2000, uno fue adjudicado a Inter y dos quedaron vacantes. El procedimiento del caso Negreira sigue abierto y no tiene una resolución definitiva. Hasta el momento, no hay una decisión que afecte los títulos internacionales de Barcelona ni que declare campeones a River o Estudiantes.
