(BUENOS AIRES).- Diego Milito y Racing rechazaron la propuesta formal de Estudiantes para incorporar a Marcos Rojo y frenaron su salida inmediata. La oferta se describió en torno a 1,3 millones de dólares, entre un pago sujeto a objetivos y una deuda por premios que el club mantiene con el defensor.
Rojo se reunió con Milito a principios de semana para comunicarle que quería dejar Racing y volver a Estudiantes. El presidente no autorizó su salida y, al viernes 2 de octubre, el defensor sumaba tres días consecutivos sin presentarse a los entrenamientos. La falta de acuerdo dejó expuesta la tensión entre la decisión de la dirigencia y la voluntad del futbolista.
La propuesta fue acercada formalmente por Agustín Alayes, director deportivo de Estudiantes, a Sebastián Saja, su par de Racing. La oferta contemplaba un millón de dólares netos para Racing, condicionado al cumplimiento de objetivos, más otros 300.000 dólares para cubrir la deuda por premios que el club tiene con Rojo. Otra formulación presentó el paquete como 1,3 millones de dólares sujetos a objetivos.
La posibilidad de avanzar con la operación también encontró respaldo dentro de Racing. El gerente general del club y Saja dieron el visto bueno, mientras que Saja y Feldman consideraron conveniente aceptar la propuesta para que Racing recibiera dinero antes de que el contrato de Rojo venciera en diciembre. Milito, sin embargo, mantuvo su negativa y la transferencia no se concretó. La diferencia entre esa postura y la de otros directivos dejó la decisión final en manos del presidente.
La dirigencia buscaba retener al defensor por su experiencia y por el lugar de referente que ocupa en el plantel durante el tramo decisivo del Torneo Clausura. Racing necesitaba conseguir un lugar en los playoffs y entendía que dejarlo salir en ese momento implicaba perder una pieza experimentada. Rojo tiene contrato hasta diciembre; si no se va antes, podría dejar el club con el pase en su poder al finalizarlo.
Estudiantes quería sumar al defensor para las semifinales de la Copa Libertadores ante Flamengo. La búsqueda tomó impulso porque Leandro González Pirez y Tomás Palacios estaban suspendidos y no podían jugar el primer partido de la serie. El equipo platense había superado a Corinthians y podía realizar cambios en su lista antes del inicio de esa instancia, lo que abría la posibilidad de incorporar a Rojo. Estudiantes avanzó después del partido entre Racing y Boca por la Copa Argentina.
El regreso también respondía al deseo del futbolista de disputar instancias decisivas del torneo continental con el club donde se formó. Estudiantes dialogó con Rojo y llegó a un acuerdo con él, pero la negativa de Milito se mantuvo como el obstáculo para cerrar la operación. La negociación seguía abierta y las partes buscaban una fórmula para destrabarla; por ahora, Rojo continuaba vinculado contractualmente con Racing. Según lo informado, su vínculo termina en diciembre, cuando podría irse sin dejar un ingreso por su pase.
