(BUENOS AIRES).- “Me gusta que a este equipo no le gusta perder”, dijo Marcelo Gallardo después de que Ecuador empatara 1-1 con Panamá y cayera 7-6 en la definición por penales. El entrenador argentino cerró su primera gira al frente del seleccionado sin victorias.
El cruce correspondió al partido por el tercer puesto de la Copa Kirin, disputado en Tokio, y completó los tres compromisos de la gira. En el debut, Ecuador había perdido 3-0 ante Corea del Sur; en el segundo encuentro empató sin goles con Japón y luego cayó 5-4 en los penales. El balance incluyó una derrota durante los 90 minutos y otras dos en definiciones desde los doce pasos. Ecuador igualó en tiempo reglamentario en sus dos partidos más recientes, pero no pudo ganar ninguna de las tandas.
Gallardo eligió ante Panamá una formación con mayoría de suplentes e introdujo varias modificaciones, en parte por el desgaste acumulado en los encuentros anteriores. Ecuador tuvo dificultades durante buena parte del primer tiempo y generó poco peligro en ataque. El entrenador intervino antes del descanso para intentar cambiar el desarrollo, pero a los 38 minutos Panamá se puso en ventaja por medio de Josué Vergara. La selección ecuatoriana llegó al entretiempo abajo en el marcador.
Gallardo hizo cuatro cambios durante el entretiempo y Ecuador mostró una cara distinta en la segunda mitad. La reacción tuvo su primer resultado a los 58 minutos, cuando Juan Riquelme Angulo recibió la asistencia de Anthony Valencia y convirtió el empate. Fue el primer gol de la era Gallardo al frente de Ecuador y también el debut de Riquelme Angulo con la selección. El delantero tenía 18 años y pasó de estrenarse con la camiseta nacional a ser protagonista de la definición.
El empate no alcanzó para que Ecuador convirtiera la reacción en un triunfo. Después del 1-1, el equipo tuvo mejores momentos y buscó el segundo tanto, pero no volvió a convertir; Panamá resistió y llevó el partido a los penales. La tanda avanzó hasta el octavo remate de cada selección. Anthony Valencia falló uno de los penales ecuatorianos y, cuando la serie todavía podía seguir, Riquelme Angulo también erró su ejecución.
Gallardo reconoció después del partido que a Ecuador todavía le faltaba consistencia en ataque. Al mismo tiempo, valoró la mentalidad del plantel: “Me gusta que a este equipo no le gusta perder. Me gusta esa mentalidad”. El entrenador dijo que se iba con buenas sensaciones sobre el potencial de la selección, pese a los resultados de la gira. También señaló que todavía faltaban jugadores importantes que podrían sumarse al proceso.
La propuesta inicial de Gallardo para Ecuador buscaba que el equipo fuera protagonista y ejerciera una presión alta. El entrenador necesitará más tiempo de trabajo para que esos conceptos se vean con claridad en la cancha. La próxima fecha FIFA está prevista para noviembre, cuando Marcelo Gallardo volverá a reunirse con sus futbolistas y tendrá otra oportunidad para probar nombres y avanzar en una identidad más definida.
