(BUENOS AIRES).- La justicia de Francia archivó en mayo la denuncia por presunto acoso moral que Kylian Mbappé había presentado contra el PSG. La causa quedó cerrada por falta de pruebas suficientes.
Los abogados de Mbappé presentaron la denuncia y el delantero la retiró posteriormente. La investigación, sin embargo, siguió abierta durante un tiempo después de que él dejara de respaldar la presentación. Los jueces instructores concluyeron que no podía seguir adelante sin el apoyo del denunciante y que tampoco había pruebas suficientes para sostener el caso. El archivo puso fin a esa investigación, aunque la disputa entre el futbolista y el club también había incluido un reclamo por las sumas retenidas al terminar su vínculo.
El reclamo por acoso se originó cuando el PSG apartó a Mbappé del primer equipo, después de que comunicara que no renovaría su contrato. El club entendía que el jugador debía extender el vínculo o marcharse a cambio de una suma importante antes de que terminara el contrato y pudiera irse libre. Mbappé estuvo varias semanas al margen de la plantilla. Ese apartamiento fue el hecho al que se refería la denuncia.
Tras varias semanas, Mbappé fue reintegrado al primer equipo y volvió a competir bajo la dirección de Luis Enrique, que transitaba su primera temporada al frente del conjunto parisino. Al término de aquella campaña dejó el club y, en 2024, se incorporó libre al Real Madrid. La disputa judicial continuó después de la ruptura deportiva y abarcó tanto el reclamo por acoso como una diferencia contractual.
Después de la salida del delantero, el PSG retuvo parte de su salario y de las primas que le correspondían. El club sostuvo que esas sumas estaban vinculadas a un acuerdo verbal entre Mbappé y su presidente, Nasser Al-Khelaifi, que habría permitido el regreso del jugador al primer equipo. Mbappé rechazó esa interpretación y reclamó el dinero. Ese litigio económico siguió un camino distinto al de la denuncia por acoso moral.
En mayo de 2025, Mbappé inició acciones judiciales en varios frentes, entre ellas la denuncia por el apartamiento del equipo. En el litigio contractual, un Tribunal de lo Laboral ordenó al PSG pagarle 61 millones de euros. El club no apeló la resolución, que quedó firme. La decisión resolvió el reclamo por las sumas retenidas, mientras la investigación por acoso siguió su curso hasta el archivo.
La denuncia por acoso había sido retirada por Mbappé, pero la investigación no se cerró de inmediato: continuó durante un tiempo antes de que los jueces instructores la archivaran en mayo. La decisión se basó en la falta de pruebas suficientes y en que el propio denunciante ya no respaldaba la demanda.
Mbappé había llegado al PSG en 2017 desde el Mónaco, tras un traspaso de 180 millones de euros. Durante su etapa en el club se convirtió en su máximo goleador histórico y ganó siete ligas, cuatro Copas de Francia y una Copa de la Liga. Con el archivo de la denuncia, quedaron cerrados los litigios judiciales que mantenía con el PSG.
