(BUENOS AIRES).- «Llegué a perder medio palo», contó Emiliano Vecchio al revelar que sufrió ludopatía y que era la primera vez que lo relataba públicamente. Racing lo incorporó a mediados de 2022, el año hasta el que el exmediocampista ubicó su problema con el juego.
En una entrevista que brindó hace unos días al canal de YouTube Sistema Joaco Santos, Vecchio contó cómo empezó a ir al casino y cuándo se alejó. «Me encontré en un momento de mi vida en el cual me empecé a rodear de gente a la que le gustaba el casino y comencé a ir con muchísima frecuencia. En el 2022, me autoexcluí de todos los casinos. Con el tiempo se fue apagando y no fui nunca más. Es algo que a mí me marcó», explicó. El monto que dijo haber perdido fue de unos 500 mil dólares.
El problema coincidió con etapas de su carrera en Santos de Brasil, Al Ittihad de Arabia, Bolívar y su regreso a Rosario Central. El período se extendió hasta 2022, cuando llegó a Racing. Al recordar una jornada habitual, contó que salía de Arroyo Seco rumbo a su casa, pero terminaba yendo al casino: «Recién volvía de Arabia. Yo estaba en Central, salía de Arroyo Seco y tenía mi casa para acá y el casino para acá. Le decía a mi pareja: ‘Llego en un rato, a las 2 de la tarde, pero llegaba a las 10 de la noche’», relató.
Vecchio dijo que podía pasar entre siete y ocho horas en el casino y salir para volver a entrar. En ocasiones, contó, regresaba a apostar después de haber ganado dinero y terminaba perdiendo esa ganancia junto con lo que había llevado. «Estaba 7-8 horas, pagaba el ticket, salía, daba la vuelta y entraba de nuevo», recordó. También contó: «Ganaba 50 mil dólares, salía del casino y volvía a entrar para perderlos, además de lo que había llevado».
Vecchio describió el juego como «el vicio más complejo de todos porque te lleva a la ruina» y dijo que esos años fueron muy difíciles. También contó que recibió ayuda de una persona y que decidió sumarse a un grupo para avanzar gradualmente hacia la autoexclusión: «Tuve una persona que me ayudó. Decidí meterme en un grupo e ir de a poco para autoexcluirme», explicó.
La ludopatía, sostuvo, también afectó su vida familiar, aunque dijo que estaba bien en lo económico. «Desde el lado económico estaba bien, pero a mí me pasaba que no veía a mis hijos y perdí todo, no te importa nada. Solamente te importa jugar, no te importa si tu hijo está enfermo, si tu mujer o tu mamá necesitan algo, no te importa», contó.
Vecchio dijo que, durante su última etapa en Central, era el número 10 y capitán del equipo. «Yo entraba a la cancha y era el único momento que me olvidaba del casino. Mi mente se ponía en blanco y yo jugaba, pero yo sabía que estaba enfermo», recordó. Se fue de Racing a fines de 2023 y, a los 37 años, sigue activo en Somisa, club de la Liga de San Nicolás.
