(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena encontró en Leandro Lozano una respuesta para el lateral derecho de Boca: el uruguayo llegó desde Argentinos a pedido del entrenador y se convirtió en una pieza importante del equipo. Su crecimiento combina el recorrido por la banda con la participación en los últimos metros, y abrió una comparación con un referente histórico del puesto.
La incorporación fue una decisión solicitada por el técnico. Damián Rancez destacó el acierto de Arruabarrena al pedir por Lozano, y Juan Román Riquelme reconoció que el entrenador había solicitado al lateral junto con otros refuerzos para su proyecto. Boca concretó esas incorporaciones y, con el correr de los partidos, el defensor ganó protagonismo dentro de la estructura del equipo. Para Rodolfo Arruabarrena, la respuesta de Lozano también se refleja en su aporte a los ataques por el sector derecho.
La comparación con Hugo Ibarra no plantea que los dos tengan características idénticas. La referencia apunta a la posibilidad de que Boca vuelva a contar con un futbolista capaz de adueñarse de la banda y ocupar un lugar importante en el funcionamiento colectivo. Antes de Lozano, el club había tenido dificultades para encontrar una solución estable en el lateral derecho, con los pasos de Marcelo Weigandt y Juan Barinaga por ese puesto.
El aporte de Lozano también se ve en ataque. En el último partido ante Unión, dio una asistencia y se destacó por su despliegue durante los 90 minutos. Su recorrido le permite llegar al fondo y participar en los últimos metros; además, funciona como una salida por derecha cuando Boca necesita profundizar sus ataques. Los centros y su capacidad para sostener el ida y vuelta durante el partido son parte de los recursos que le ofrece al equipo.
La participación ofensiva del lateral ya había tenido otro antecedente en la Copa Sudamericana. Lozano marcó en el Morumbí ante San Pablo y contribuyó a la clasificación de Boca. Desde su llegada, acumuló 1075 minutos en 13 partidos, con dos goles y dos tarjetas amarillas. Los minutos y sus intervenciones en ataque reflejan una presencia sostenida en el equipo, más allá de sus apariciones en jugadas puntuales.
El crecimiento individual coincide con una buena racha del equipo. Boca viene de vencer 3-0 a Unión en La Bombonera y alcanzó 17 partidos consecutivos sin derrotas en todas las competencias. La serie empezó después de la caída ante Deportivo Riestra del 26 de julio; desde entonces, el conjunto de Arruabarrena sumó 10 victorias y siete empates. La continuidad de Lozano entre las opciones del entrenador se da en ese período sin derrotas.
El próximo partido será el viernes 9 de octubre ante Instituto, en Córdoba, desde las 19.30. Ese encuentro abrirá una etapa con compromisos por el Torneo Clausura, la Copa Sudamericana y la Copa Argentina. Rodolfo Arruabarrena volverá a contar con Lozano para buscar profundidad por la banda en el inicio de esa seguidilla.
