Hace falta cada vez más dinero para no ser pobre

Se conoció hoy el informe elaborado mensualmente por el INDEC sobre la canasta básica.
<a href="https://elintransigente.com/economia/2019/07/24/hace-falta-cada-vez-mas-dinero-para-no-ser-pobre/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-24T19:05:33-03:00">julio 24, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-24T19:05:34-03:00">julio 24, 2019</time></a>

Hace instantes se conoció el informe elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC), acerca de cuánto dinero necesita realmente una familia tipo de cuatro integrantes para poder costear la canasta básica, es decir, no caer en la pobreza. En este caso, los datos corresponden al pasado mes de junio y no son para nada alentadores tal y como se preveía.

Un grupo familiar constituido por cuatro personas, por ejemplo, un matrimonio que tenga dos hijos menores de edad, requirió de obtener ingresos netos de dinero por más de $31.148,41 para poder sustentarse a sí misma durante el transcurso de todo el mes de junio en el cual la canasta básica trepó un 2,7%. De esta manera evitó caer debajo del umbral de la pobreza en la cual se ubica un tercio de nuestra población.

Según lo publicado por el organismo estadístico, la canasta básica alimentaria aumentó un 21,7% en lo que se lleva transcurrido de este vigente año. Mientras que la suba acumulada en los últimos doce meses, es decir, entre junio 2018 y junio 2019, es del 58,3%. Por su parte, la canasta básica total o línea de pobreza subió un 22,2% en el primer semestre y totalizó un 58,9% desde el comienzo del segundo semestre del pasado año.

Sin embargo, las malas noticias no terminan aquí debido a que, teniendo en cuenta estos datos del propio INDEC, se da por descontado que en lo que va del año ya se produjo un aumento de los niveles de pobreza e indigencia. Esto es así porque los ingresos de la población subieron por debajo de los porcentajes registrados por el instituto estadístico que corresponden a Capital Federal y el Gran Buenos Aires (GBA).

Pero además, a esto se le debe sumar la consideración de que la cantidad de asalariados y cuentapropistas que trabajan en condiciones de informalidad laboral creció. La situación se agrava si se tiene en cuenta que los ingresos que ellos perciben se vieron más reducidos al tiempo que se produjo, además, una disminución del empleo registrado, que es el que mejores sueldos provee.

Si bien es cierto que los datos acerca de la pobreza y la indigencia que existe en las zonas urbanas antes mencionadas se conocerán una vez que se arribe al mes de septiembre, se estima que la cifra se ubicaría alrededor del 35%, lo que se traduciría en unos 14 millones de personas pobres. Cabe recordar que en la segunda parte del año pasado el número fue del 32%, es decir, casi un tercio de la población.

Los datos del INDEC marcan que en junio los alimentos subieron un 59,8% ubicándose por arriba de la inflación promedio. De estos, los que experimentaron los principales aumentos interanuales fueron: Pan y cereales (56,9%); Carnes y derivados (60,5%); Leche, productos lácteos y huevos (85%); Aceites, grasas y manteca (76,3%); Azúcar, dulces, chocolate, golosinas (60%); Bebidas no alcohólicas (59,8%); Café, té, yerba y cacao (72,1%); Aguas minerales, bebidas gaseosas y jugos (56,1%); Frutas (34%) y las Verduras y legumbres (34,4%).