Ni dólar, ni euro ni nada: nos vamos todos al oro

Refugiarse en un activo de valor es la clave ante un escenario inflacionario.
<a href="https://elintransigente.com/economia/2019/09/12/ni-dolar-ni-euro-ni-nada-nos-vamos-todos-al-oro/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-12T10:59:45-03:00">septiembre 12, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-12T10:59:46-03:00">septiembre 12, 2019</time></a>

Casi nadie lo hace, no hablamos de los grandes expertos de las finanzas ni los conocedores del mundo de las inversiones. Hablamos de los pequeños ahorristas que generalmente piensan en el dólar como moneda de valor ante los reiterados procesos inflacionarios como los vive y convive la Argentina a lo largo de los años. Sin embargo, invertir en oro es la gran decisión para preservar el valor de nuestros ahorros más allá de lo que pase dentro del país.

Hay que recordar que el oro y la plata son dos de los activos ‘refugio’ por excelencia, algo muy común en otros países. El recorrido alcista de ambos metales preciosos no se detuvo desde comienzos de año que se han disparado cerca de un 20%. El oro ha alcanzado hasta máximos de 2013 al pasar de los 1.312,5 dólares a los 1.540 dólares por onza. Por su parte, el metal blanco ya cotiza en los 18,58 dólares, máximos desde septiembre de 2016, frente a los 15,8 dólares en los que cerraba el pasado curso. 

Cualquier ahorrista argentino puede invertir en metales como el oro a través de un ETF, que es un Fondo Común de Inversión Abierto. Es decir, no compramos el oro físico primero porque es más caro y mucho menos seguro ante la posibilidad de un robo. La alternativa es la inversión en un activo basado en dicho metal, que además es más accesible y seguro.

Según los especialistas, comprar oro permite protegerte contra la inflación en primera medida, contra la devaluación violenta, no es corrosivo y es aceptado en cualquier rincón del planeta. Según Ámbito, el 60% de la demanda anual de oro en todo el mundo proviene de la industria joyera, 10% a la tecnológica, 20% a lingotes y monedas de inversión y 10% a los bancos centrales del mundo. Si bien es una “apuesta” segura, nadie recomienda apostar todo a un mismo activo, independientemente de cuál sea.

En tanto, se aconseja comprar oro cuando su valor está a la baja y venderlo cuando esté al alza. Ocurre que los acontecimientos globales como el Brexit o la guerra de aranceles son capaces de modificar su cotización que permite, a su vez, especular con su compra y venta de acuerdo a si valor. Vale recordar que el oro se puede adquirir en forma física como lingotes, monedas o joyas; certificados de depósito; futuro de oro (como el dólar); acciones de empresas mineras, fondos cotizados y fondos de inversión.

En Argentina, el Banco Ciudad es la única entidad que permite comprar lingotes desde 1 a 1.000 gramos, elaborados a nivel nacional, con una pureza de 999 milésimas, según fuentes oficiales., y para poder comprar el banco oficial exige presentar el DNI, CUIT o CUIL y la documentación para justificar el origen de los fondos.

Dicho esto, ya se sabe: si se complica acceder al dólar, si queremos dar un paso más allá en la forma de resguardar el valor de nuestros ahorros, o hasta incluso queremos apostar a comprar y vender según la cotización del metal, el oro puede ser una gran posibilidad para refugiarse, quedarse tranquilo e incluso esperar a su recomposición en caso de retrotraer su precio.