Cuentas simples: por qué las pymes no pueden seguir de pie

Las cuentas no dan. Al arrastre de marzo se suma la demora en activar la ayuda

La economía, desde fines de marzo, entró en etapa de congelamiento total. La implantación del aislamiento obligatorio hizo que las pymes, automáticamente, dejen de funcionar. Esto, en un país con la mayor carga impositiva posible, la inestabilidad y la crisis económica previa, fue suficiente para arrasar con todo.

Recién pasado la mitad de abril el Gobierno nacional anunció líneas de ayuda a monotributistas en las clases más bajas, luego al resto, a los autónomos, y a las pequeñas y medianas empresas con créditos a tasa cero. Luego, se sumó la asistencia del Estado cubriendo el 50 por ciento de los salarios. Pero tarde, muy tarde.

Las cuentas son simples. ¿Por qué las pymes la tienen tan complicada? Hay que contabilizar desde marzo a hoy, y desde hoy hasta junio. El resultado es impactante, puntualmente porque el 80 por ciento de las empresas argentinas sobreviven con lo justo y ante este escenario, no hay ayuda posible.

Nocaut técnico

Sin siquiera mencionar la crisis previa, hay que tener en cuenta el arrastre de las pequeñas y medianas empresas:

  • Marzo: las pymes trabajaron normalmente hasta la tercera semana
  • Abril: el pago de sueldos ya estaba afectado con dos semanas de congelamiento total por el aislamiento
  • Mediados de abril: con cero recaudación, muchos impuestos se pagaron igualmente
  • Mediados de abril: el Gobierno anunció una ayuda de 10.000 pesos para quienes cumplían requisitos y créditos a tasa cero
  • Última semana de abril: presentaciones, instrumentaciones y más demoras. Los sueldos del mes corriente se atrasan a mayo
  • Mayo: recién en la primera semana el Gobierno se hará cargo del 50 por ciento de los salarios de marzo ¿Y abril?
  • Primera semana de mayo: el 10, se debe anunciar el fin de la cuarentena o la salida gradual. En el pero de los casos, su continuidad
  • Mediados de mayo: se deberá repetir la misma operatoria, más rápido, pero se extenderá a junio

Atraso sobre atraso

Al hacer el recuento de marzo, abril y mayo, todos los salarios se postergarán como mínimo 45 días, pero la extensión de la propia cuarentena hará que la ayuda del Gobierno deba ser aún mayor que el actual 50 por ciento. De hecho, nadie garantiza que en junio todas las actividades económicas estén a pleno nuevamente.

Hay sectores con bajas en la facturación del 80 por ciento. En comercios, del 90 por ciento. Los monotributistas directamente no registran ingreso alguno, y mucho no fueron acogidos por la ayuda estatal. ¿Qué queda? Como única posibilidad, la emisión total de dinero directo al bolsillo de los empresarios pyme y la gente. Lo que venga después, será otra historia.

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