Cuarentena por coronavirus: el serio riesgo de que el consumo se desplome

El presidente de la Asociación de Defensa de Consumidores Cruzada Cívica, Mariano Gendra Gigena, habló con El Intransigente.

A días de que se haga efectiva una nueva extensión del aislamiento social, las repercusiones continúan. En ese marco, es serio el riesgo de que el consumo se desplome como efecto de la cuarentena por coronavirus. Al respecto, el presidente de la Asociación de Defensa de Consumidores Cruzada Cívica, Mariano Gendra Gigena, habló con El Intransigente y se refirió a este tipo de problemática.

“Se produjeron aumentos en materia de alimentos y productos de limpieza y primera necesidad. Eso se debió más que nada a la incertidumbre de la gente respecto a cómo se iba a desarrollar esta cuarentena, ya que nadie tiene experiencia en este tipo de cosa. Las cuarentenas han ocurrido antes en el mundo, no hay gente por lo menos que recuerde esta experiencia”, analizó.

“Entonces, creo que más que nada hubo miedo a cómo se iba a desarrollar la cuarentena, a si iba a haber stock y si iba a haber alimentos disponibles. El miedo a cuánto tiempo se iba a extender esta cuarentena, género que muchísima gente unos días antes de que se hiciera efectiva la cuarentena stockeara pensando que iba a haber problemas de abastecimiento. Creo que ante esa situación ya hoy en día está bajando el consumo”, analizó.

Las razones, según el dirigente, e deben a que “la gente ya está stockeada, porque la gente ya no compra con miedo a que la semana que viene haya faltante. Sino que sabe que no hay inconvenientes en ese sentido y compra lo que va a consumir en los días inmediatos. Y además, porque la gente para comprar y stockearse por mucho tiempo se ha endeudado o ha utilizado en la mayoría de los casos, las tarjetas de crédito”.

El endeudamiento con las tarjetas de crédito

En ese sentido, explicó que “esas tarjetas han generado alto consumo y los días de la segunda quincena de abril y los primeros días de mayo hay que pagar el resumen de cuenta de esas tarjetas de crédito. La gente ha perdido poder adquisitivo para el pago de esas deudas, y además ha perdido el poder adquisitivo porque no tiene ingresos. Salvo aquel que es asalariado en la actividad pública o el que ha logrado recibir un sueldo de la actividad privada, siempre y cuando ese sueldo no se haya recortado”.

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