¿Se viene un congelamiento de combustibles? Las estaciones de servicio y su temor ante el barril criollo

Los expendedores le reclaman al Gobierno que los incluya en las mesas de negociaciones.

El Gobierno nacional aún no ha emitido el decreto que fijaría un precio sostén para el barril de crudo. En otras palabras, el Ejecutivo aún no ha lanzado el barril criollo. Ante esta situación, el sector petrolero reclama que se lo incluya en la mesa de negociación para participar en la definición de su valor. Su principal preocupación es cómo se reflejará esta iniciativa en los surtidores, pues se teme que algunas estaciones de servicio no puedan soportar que se congelen los combustibles hasta fin de año.

La Casa Rosada ultima detalles para la publicación del decreto con el que planea combatir la volatilidad del mercado internacional. Las autoridades apuestan al barril criollo por diferentes motivos, entre los cuales figura mantener el nivel de empleo en la industria petrolera. También recurrirán a él para asegurar los ingresos provinciales por regalías y mantener los precios en las expendedoras por lo que resta de 2020.

El presidente de la Confederación de Entidades Comercializadoras de Hidrocarburos y Afines (CECHA), Gabriel Bornoroni, planteó la postura del sector. “Resulta primordial participar de la mesa de negociación del barril criollo y del congelamiento de precios de combustibles”, reclamó ayer. “Somos el último eslabón de la cadena de comercialización y garantizamos más de 60.000 puestos de trabajo. Consideramos que debemos participar en la definición de su precio”, argumentó en declaraciones recogidas por Télam.

El directivo recordó que las estaciones de servicio “desde marzo operan como servicio esencial pese al perjuicio económico que les genera diariamente”. Los inconvenientes que enfrentan, vale mencionar, se derivan de la caída de la demanda por la cuarentena. “Ante este contexto, avanzar en la definición de un precio de barril criollo es una medida que requiere de una mesa de consenso en la que estén todos los actores”, sostuvo. Por eso, “necesariamente tienen que estar presentes las estaciones de servicio”, añadió.

Por su parte, el presidente de la Federación de Entidades de Combustibles (FEC), Julio Alonso, resaltó el impacto de fijar el barril criollo en 45 dólares para la comercialización local. “Al mantener el precio de referencia en dólares, los precios internos quedan enganchados a la evolución de la moneda estadounidense, advirtió. Ante este panorama, se preguntó si las estaciones de servicio podrán sostenerse hasta fin de año con precios congelados y sin una bonificación en el precio por litro.

En términos similares, el vicepresidente de CECHA, Carlos Gold, opinó que el barril criollo “no ayudará a garantizar la actividad en el sector”. “Actualmente, el problema está ocasionado por la caída de demanda que provocó la paralización de las refinerías”, planteó al respecto. Además, alertó que podría generarse una “pérdida estructural en el negocio de refinación y comercialización de combustibles y lubricantes”. Esto podría suceder si no se cuenta con “un sistema de actualización ágil y previsible de precios en los surtidores o reducción de impuestos”.

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