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BOCA JUNIORS

A plena recuperación: cómo está Adam Bareiro en Boca

 

El paraguayo enfoca su retorno tras el doble desgarro en la ingle.

 
Adam Bareiro
Adam Bareiro

(BUENOS AIRES).- Adam Bareiro todavía no puede entrenarse a la par del grupo en Boca y apunta su regreso para el partido de Copa Argentina ante Sarmiento. El delantero paraguayo, que arrastra un doble desgarro en la zona de la ingle, trabaja de manera diferenciada junto con Agustín Marchesín y Rodrigo Battaglia en el predio de Ezeiza, mientras Rodolfo Arruabarrena intensifica la puesta a punto del plantel para el segundo semestre.

La pretemporada en Ezeiza tiene dos caras. Por un lado, el Vasco ordenó una exigente rutina física para que el equipo llegue aceitado al reinicio de la competencia oficial. Por otro, la enfermería sigue teniendo movimiento y hay futbolistas que pelean contra el reloj para estar a disposición. El caso de Bareiro es el más delicado entre todos: el paraguayo sufrió una lesión muscular poco antes de los 20 minutos del partido contra Huracán, sintió una molestia punzante e intentó elongar en la cancha, pero el dolor fue en aumento y tuvo que ser reemplazado. Los estudios posteriores confirmaron un doble desgarro y el plazo de recuperación se estiró más de lo previsto inicialmente.

El delantero atraviesa ahora la etapa final de la rehabilitación. El periodista Ezequiel Sosa informó que Bareiro se ilusiona con volver a jugar en el cruce por la Copa Argentina frente a Sarmiento, un objetivo que el cuerpo técnico comparte pero que manejan con cautela. No quieren apurar una vuelta que podría generar una recaída en un músculo especialmente sensible como el de la ingle. Mientras tanto, el jugador alterna trabajos de kinesiología con ejercicios de fuerza y movilidad controlada, siempre bajo la supervisión del departamento médico del club.

El panorama de la recuperación se completa con otros nombres de peso. Agustín Marchesín, también al margen del grupo principal, evoluciona de una molestia muscular menor que no reviste gravedad. Rodrigo Battaglia, por su parte, transita una puesta a punto específica tras una sobrecarga que lo marginó de algunos trabajos tácticos de la última semana. Los tres comparten el mismo carril de entrenamiento diferenciado, una imagen que contrasta con la intensidad de las prácticas que Arruabarrena diagramó para el resto del plantel.

La lesión de Bareiro irrumpió en un momento incómodo para Boca. El paraguayo había arrancado el año con buenas sensaciones y se perfilaba como una alternativa concreta en la rotación ofensiva. El desgarro cortó ese envión y lo dejó fuera de las canchas durante varias semanas, justo cuando el equipo necesitaba sumar variantes en ataque. Ahora, con el horizonte de la Copa Argentina como posible fecha de regreso, el delantero intenta dejar atrás definitivamente una dolencia que le recordó lo impiadosas que pueden ser las lesiones musculares cuando se instalan en una zona tan exigida.

Confiado en que el tiempo le dé margen para completar la rehabilitación sin contratiempos, Bareiro le apunta a ese partido eliminatorio como el primer escalón para reencontrarse con el gol y con la continuidad que nunca terminó de consolidar desde su llegada al club. El delantero sabe que la competencia interna es feroz y que no puede permitirse otro paso en falso. La cuenta regresiva para su retorno ya está en marcha y cada día de trabajo en soledad lo acerca un poco más a la posibilidad de volver a calzarse la camiseta azul y oro en una cancha.

La recuperación de un doble desgarro no es solo una cuestión clínica: es también una prueba de paciencia para un jugador que necesita demostrar que su físico responde a las exigencias del fútbol argentino. Boca, mientras tanto, ajusta tuercas de cara a un semestre cargado de compromisos. El plantel trabaja, los lesionados esperan y el Vasco toma nota. La pelota, otra vez, está por empezar a rodar.