(BUENOS AIRES).- La Selección Argentina ya piensa en su tercer partido en el Mundial 2026 con la clasificación a octavos asegurada y la mira puesta en dosificar cargas. Lionel Scaloni analiza una formación con rotación ante Jordania, mientras la presencia de Lionel Messi desde el arranque se mantiene como la principal incógnita.
Con el pase a 16avos de final definido, el duelo ante el conjunto asiático aparece como una oportunidad ideal para administrar energías. La decisión sobre el capitán se tomará en conjunto entre el cuerpo técnico y el propio jugador, y no se descarta que inicie el encuentro en el banco de suplentes.
El plan del entrenador incluye varios cambios respecto a los compromisos anteriores. La intención es darle rodaje a futbolistas que todavía no sumaron demasiado protagonismo en la Copa del Mundo y preservar a aquellos que están al límite de tarjetas amarillas, pensando en la fase eliminatoria.
Emiliano “Dibu” Martínez se mantendría como titular en el arco, sosteniendo la estructura defensiva. En el resto del equipo se esperan nombres menos habituales, siempre con el objetivo de no resignar competitividad más allá de las modificaciones.
Jugadores que vienen saliendo de lesiones también podrían sumar minutos para recuperar ritmo competitivo. La gestión del desgaste físico del plantel es la prioridad por sobre cualquier otra consideración táctica.
Scaloni ya demostró en torneos anteriores su capacidad para manejar la carga de minutos en contextos de alta exigencia. El foco está puesto en llegar en óptimas condiciones a los cruces decisivos, sin arriesgar a quienes arrastran molestias o fatiga acumulada.
El partido ante Jordania representa el tercer compromiso argentino en el Mundial 2026 y servirá como prueba clave en la planificación del cuerpo técnico, con Messi como eje de las decisiones y un equipo que presentará varias caras nuevas. La estructura del once alternativo buscará sostener la competitividad sin perder de vista que el cuidado físico hoy vale tanto como el resultado.
La intención de Scaloni es clara: administrar energías para los cruces de eliminación directa. Con la clasificación a 16avos garantizada, el Mundial 2026 entra en una etapa donde la dosificación de cargas y la recuperación de futbolistas con poco rodaje se vuelven centrales. El arquero Martínez aportaría la cuota de seguridad en el fondo mientras el entrenador mueve piezas en el resto de las líneas, con la mira puesta en llegar sin sobrecargas a las instancias que definirán el torneo.
