(BUENOS AIRES).- “Juan Román Riquelme ya tomó nota de la situación y busca evitar que la joya del club termine emigrando al fútbol europeo demasiado pronto”. La frase retrata la postura con la que la dirigencia de Boca Juniors encendió las alarmas por el interés de la Juventus en una de sus máximas promesas, aunque el desenlace terminó siendo otro: el club italiano compró oficialmente a Francisco Martin Barido, el mediocampista de 16 años apodado el “nuevo Dybala”.
En el Xeneize sabían que el seguimiento desde Turín no era nuevo, pero en las últimas horas había tomado mayor fuerza. Riquelme ya había tomado nota de la situación y buscaba evitar que el juvenil emigrara demasiado pronto. Sin embargo, la ofensiva del club italiano torció los planes antes de que Boca pudiera blindarlo con las condiciones contractuales que pretendía.
El fichaje del “nuevo Dybala”
La Vecchia Signora concretó la incorporación de Barido y le firmó un contrato hasta junio de 2026. El volante ofensivo, de apenas 16 años, era considerado una de las piezas de mayor proyección dentro de la estructura profesional de Boca y cargaba con el mote de “nuevo Dybala” por sus características de juego.
La intención original del Consejo de Fútbol era anticiparse a este escenario con condiciones contractuales más sólidas o cláusulas de salida elevadas. La dirigencia evaluó distintas estrategias para retenerlo o, en todo caso, negociar desde una posición fuerte, pero la política activa de captación de talentos sudamericanos de la Juventus cambió el escenario. Por ahora, no hay una negociación avanzada con el club italiano por otros juveniles, aunque sí un seguimiento constante que mantiene en alerta a la dirigencia xeneize.
Boca mantiene como premisa sostener a sus juveniles el mayor tiempo posible. Sin embargo, en el club reconocen que el mercado actual impone movimientos difíciles de frenar cuando aparecen ofertas desde las grandes ligas europeas. “La postura del club es sostener a sus jóvenes talentos el mayor tiempo posible, aunque también reconocen que el fútbol actual impone escenarios donde las ofertas importantes son difíciles de rechazar”, era el diagnóstico interno antes de que la transferencia se cerrara.
Mientras Barido arranca su camino en Italia, en Brandsen 805 también tienen al verdadero Dybala en el radar. La institución sueña con repatriar a Paulo Dybala, aunque lo proyecta como un objetivo recién para 2026 y, por ahora, no existen conversaciones para un movimiento en el próximo mercado de enero.
Con la partida del juvenil a Turín consumada, Boca pierde a una de sus joyas más mimadas por la dirigencia, que desde los 16 años cargará con la presión de justificar su apodo en una de las canteras más exigentes de Europa.
