(BUENOS AIRES).- "Me gusta ser parte de Boca. Amo, es mi vida". La frase resume el sentimiento con el que Juan Román Riquelme transita su día a día como presidente de Boca Juniors. En una entrevista con Olé, el máximo dirigente xeneize se explayó sobre su rol en la institución y las obras que está llevando adelante la gestión.
A más de seis años de haber iniciado su camino en la dirigencia, Riquelme confesó que hay tres pilares que lo movilizan profundamente. "Esa es la verdad. Hay cosas que me emocionan. Mi mamá, mis hijos y este club", detalló el ídolo de La Bombonera.
Más adelante, el presidente de Boca reafirmó un concepto que repite a menudo y que define su vínculo irrompible con la camiseta. "Boca puede vivir sin Riquelme, Riquelme sin Boca no", remarcó, dejando en claro que su lugar en el mundo está en Brandsen 805.
Lejos de cualquier gesto de cansancio, Riquelme se mostró pleno en el día a día del club. "Entonces, sí, soy feliz de estar acá", sintetizó, en una declaración que refuerza su postura de permanencia al frente del Único Grande.
Las obras en el club
Durante la misma charla, Riquelme puso un énfasis especial en la infraestructura de La Bombonera y las reformas que se vienen ejecutando. Para el dirigente, el crecimiento edilicio tiene un valor simbólico y práctico tan grande como los logros deportivos.
"Es igual de importante que ganar el campeonato porque tenemos la obligación de pasar por el club y que queden cosas para la institución", sostuvo, al trazar un paralelismo entre la obtención de títulos y el legado material para los socios.
En esa línea, el máximo responsable del fútbol azul y oro destacó el nivel de compromiso de su comisión directiva. "Vamos por el buen camino. Cada vez que nos comprometemos con algo lo tenemos que cumplir y cuando se logra eso es algo muy bonito", cerró, con la mira puesta en los próximos pasos de una administración que no se detiene.
