Connect with us

Hola, qué estás buscando?

DEPORTES

Boca sorprende: dos juveniles se acoplan al ritmo de Primera

 

Los juveniles que se ganaron al cuerpo técnico en Ezeiza

 
Boca
Boca

(BUENOS AIRES).- La pretemporada de Boca en el predio de Ezeiza dejó una primera postal: la irrupción de dos juveniles que se acoplaron con naturalidad al ritmo del plantel profesional. Dylan Gorosito y Leonel Flores, promovidos por Rodolfo Arruabarrena desde la Reserva, sorprendieron al cuerpo técnico por su escasa diferencia física con los jugadores de Primera, y todo indica que tendrán protagonismo en el semestre que se avecina.

Una de las primeras medidas que adoptó Arruabarrena al retomar la conducción del equipo fue convocar a varios chicos de la cantera para que compartieran la exigente puesta a punto en Ezeiza. La decisión, que en otros ciclos se tomaba de forma gradual, esta vez se ejecutó de entrada, en línea con la urgencia de encontrar alternativas frescas tras una temporada de altibajos. Con el correr de los trabajos, dos nombres empezaron a resonar por encima del resto.

"Durante estas semanas de trabajos, el cuerpo técnico se llevó una grata sorpresa con Dylan Gorosito y Leonel Flores. El entrenador los vio muy bien acoplados a ambos", reconstruyeron allegados al predio xeneize. Y agregaron: "A su vez, quedaron sorprendidos por la poca diferencia física que hay con los jugadores de Primera". Ambos son del gusto del entrenador y es muy probable que sumen minutos en el semestre.

Los informes que llegan desde el búnker de Boca destacan que ambos laterales no desentonaron en ninguna de las pruebas que diagramó el preparador físico. Arruabarrena, obsesivo en la preparación atlética, encontró en ellos la respuesta inmediata que no siempre dan las incorporaciones de renombre. La poca diferencia con los jugadores de Primera se convirtió en el principal argumento para acelerar su rodaje.

De hecho, Gorosito ya pelea el puesto mano a mano con Lozano, el lateral consolidado hoy en la posición. La competencia directa es otra señal de que el exjugador de las divisiones inferiores no está para una función testimonial; el propio Arruabarrena lo ve como una opción real para los partidos de la Liga Profesional, en los que Boca necesita variantes defensivas.

Mientras tanto, el resto del plantel completa la última etapa de la pretemporada. La intensidad fue la marca del nuevo ciclo, con doble turno y exigentes bloques de velocidad. El objetivo es llegar al reinicio de la competencia con un estado atlético superior, algo que la dirigencia le reclamó a los procesos anteriores. En ese contexto, que dos juveniles se hayan adaptado con tanta rapidez les otorga al cuerpo técnico un margen de confianza extra.

En un plantel donde la adaptación a veces se paga con plazos incómodos —hay futbolistas que llegaron hace un año y todavía no lograron adueñarse del todo de la camiseta, según admitió en la intimidad un referente del vestuario—, la irrupción de Gorosito y Flores recuerda que las soluciones más efectivas suelen estar más cerca de lo que se piensa. Los juveniles parecen haber cumplido de antemano con ese pasito que a otros les falta dar, y en Ezeiza ya nadie descarta que sus nombres figuren en la planilla del debut.