(BUENOS AIRES).- El delantero de la Selección Argentina Giuliano Simeone se rindió ante Lionel Messi y destacó la influencia de su capitán en el día a día del equipo, mientras el conjunto de Lionel Scaloni apunta a las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026.
“Messi es todo, es el mejor jugador de la historia del fútbol”, aseguró Simeone en declaraciones difundidas a través de un video en X.
El atacante subrayó la ventaja que representa compartir plantel con el rosarino. “Creo que tener un capitán y un líder así como él es algo que tenemos un plus”, explicó.
Simeone además puso el foco en la conducta diaria del diez. “Y ver todos los días cómo entrenan, cómo se sacrifican por el equipo, cómo es el primero en ir al gimnasio, en estar ahí para entrenar”, contó.
Luego descartó que el éxito de Messi sea fruto del azar. “Creo que obviamente no es casualidad todo lo que es. porque lo veo en el día a día y la verdad que es un líder”, completó.
Las palabras del hijo del Cholo Simeone reflejan la admiración que despierta el capitán dentro del grupo. El propio Giuliano viene de sumar minutos en la última gira de la Selección por las Eliminatorias Sudamericanas y conoce de cerca los hábitos del mejor jugador del mundo en las concentraciones del plantel.
El cuerpo técnico valora especialmente ese tipo de liderazgo silencioso. Messi no solo aporta en cancha: su rutina de trabajo marca el estándar para los más jóvenes, algo que el propio Scaloni ha señalado en más de una oportunidad como un factor diferencial para mantener la competitividad interna.
La Selección Argentina ya se enfoca en las próximas fechas de Eliminatorias, donde buscará sellar su boleto a la cita máxima que organizarán Estados Unidos, México y Canadá. El equipo ocupa la cima de la tabla y tiene margen para asegurar su clasificación al Mundial 2026 en las ventanas que se avecinan.
Simeone, que debutó en la mayor en 2023 y se ganó un lugar en las consideraciones de Scaloni, integra la camada de futbolistas que creció viendo a Messi como referente absoluto. Sus declaraciones confirman que esa influencia sigue intacta dentro del vestuario argentino, aún después de la consagración en Qatar 2022.
El objetivo inmediato será el combo de partidos eliminatorios del segundo semestre, donde Argentina podría definir matemáticamente su presencia en la próxima Copa del Mundo. De mantenerse la tendencia, el Mundial 2026 encontrará a Messi nuevamente como estandarte de un grupo que lo reconoce como líder dentro y fuera de la cancha.
