(BUENOS AIRES).- “Me percibo padre y madre, porque he mantenido mi hogar y a mi hija, con trabajo, amor, respeto, dedicación, responsabilidad, pagando yo sola, sin pedir nunca a nadie educación y todo lo concerniente a la responsabilidad que tiene que ser repartida, aunque la pareja esté separada por eso. Aunque es un día comercial, me felicito, me lo recontra merezco”, escribió Moria Casán en un posteo que encendió las redes durante la previa del Día del Padre.
La conductora desmenuzó en primera persona la percepción que tiene sobre el doble rol que ocupó en la crianza, sin medias tintas. Su descargo, difundido en su cuenta de X, llegó como una reivindicación íntima ante una fecha que suele estar monopolizada por el festejo a los varones.
Moria Casán detalló el esfuerzo económico y personal que implicó esa decisión a lo largo de los años. La actriz subrayó que esa carga debió ser compartida, “aunque la pareja esté separada por eso”.
La exvedette no esquivó la naturaleza de la celebración y reconoció que se trata de una jornada impulsada por el mercado. Planteó que, más allá de esa lógica, ella se felicita a sí misma y siente que se lo merece: “me lo recontra merezco”.
La publicación expuso un costado personal de Moria Casán, que desde hace décadas maneja su vida lejos de los escándalos mediáticos que la rodearon en el pasado. La referencia directa a su hija y a la soledad en el pago de las obligaciones le dio al texto un anclaje biográfico que sus seguidores interpretaron como una respuesta a quienes alguna vez le cuestionaron su manera de maternar.
Lejos de pedir permiso o disculpas por ocupar un lugar simbólico en la fecha, Moria Casán reafirmó una postura de orgullo sin resignaciones. No hubo menciones a exparejas ni reclamos puntuales, sino la construcción de un relato en el que ella se basta para ejercer ambos roles.
Con un tono que mezcló confesión y festejo personal, Moria Casán le puso su sello a un domingo que para muchos es sinónimo de asado y regalos. Para ella, en cambio, fue la excusa para declarar, sin eufemismos, que se percibe como la figura central de su propia familia. La conductora evitó los rodeos y transformó una fecha comercial en una celebración íntima de su propio esfuerzo.
Su mensaje también reavivó el debate sobre las familias monoparentales y la carga que suelen asumir las mujeres cuando la pareja no cumple con su parte. Con un posteo breve pero filoso, Moria Casán volvió a mostrar la lengua afilada que la convirtió en un ícono de la televisión argentina, aunque esta vez el foco estuvo puesto en su vida privada y en una decisión que sostuvo durante décadas sin pedirle nada a nadie.
