(BUENOS AIRES).- Paulo Dybala quedará en condición de agente libre este martes a la medianoche, pero su futuro ya está resuelto: seguirá en la Roma por dos temporadas más y el anuncio oficial se espera para esta misma semana. La renovación de Paulo Dybala desvanece definitivamente la ilusión de verlo en Boca en el corto plazo.
Según pudo saber TyC Sports desde Italia, la extensión del vínculo ya está cerrada y solo resta que el club complete el cierre de su año financiero. "La renovación ya está cerrada y se oficializará durante esta semana", confirmaron desde la capital italiana.
El nuevo director deportivo de la Roma, Tony D'Amico, lideró la negociación con el representante Carlos Novel. Paulo Dybala aceptó un recorte salarial cercano al 60%: pasará de percibir unos 8 millones de euros netos por temporada a aproximadamente 3 millones anuales, en sintonía con la nueva política salarial de la institución.
La dirigencia de Boca nunca presentó una oferta formal. Juan Román Riquelme, Leandro Paredes y Rodolfo Arruabarrena mantuvieron contactos con el cordobés para acercarle el proyecto deportivo, pero el club de La Ribera se limitó a un operativo seducción mientras esperaba la definición contractual del futbolista.
La postura del Xeneize fue explícita desde el arranque: solo iba a avanzar si Paulo Dybala terminaba su ciclo en la Roma o si, con el contrato vencido, decidía no renovar. "Ninguna de esas dos situaciones terminará ocurriendo", explicaron desde el entorno del jugador, que siempre priorizó continuar en la Serie A.
Para el entrenador Gian Piero Gasperini, el argentino sigue siendo una pieza relevante pese a los problemas físicos de la última temporada, en la que Paulo Dybala disputó 27 partidos, marcó tres goles y repartió ocho asistencias. La expectativa en la Roma es que, ya recuperado, vuelva a ser determinante en la próxima campaña.
La oficialización del nuevo contrato llegará apenas la Loba cierre su ejercicio financiero, un trámite administrativo que no debería demorarse más allá de esta semana. Los hinchas de Boca, que soñaban con ver a Paulo Dybala de azul y oro, tendrán que seguir esperando al menos dos años más.
