Boca ya aseguró las incorporaciones de Leandro Lozano y Álvaro Montero, quienes se convertirán en las dos primeras caras nuevas del plantel para el segundo semestre. Mientras el lateral uruguayo ya firmó su contrato y el arquero colombiano solo espera la oficialización de su llegada, Juan Román Riquelme continúa trabajando para cumplir los pedidos de Rodolfo Arruabarrena y sumar más incorporaciones en este mercado de pases.
Entre las prioridades del entrenador aparecen Jhohan Romaña y Sebastián Villa. En ambos casos, la dirigencia ya alcanzó un acuerdo contractual con los futbolistas, que dieron el visto bueno para vestir la camiseta azul y oro. Sin embargo, las negociaciones todavía no llegaron a buen puerto. Y esto se debe a las diferencias económicas con San Lorenzo e Independiente Rivadavia, los clubes dueños de sus respectivos pases.
Por Romaña, Boca presentó una oferta cercana a los 3 millones de dólares, aunque San Lorenzo todavía no respondió formalmente. El defensor colombiano espera una definición cuanto antes y mantiene su deseo de continuar su carrera en el Xeneize. En el caso de Villa, la dirigencia realizó una propuesta de 6 millones de dólares. Pero Independiente Rivadavia la rechazó por considerarla insuficiente para desprenderse de una de sus principales figuras.
Mientras tanto, Boca continúa negociando con la intención de destrabar ambas operaciones. Arruabarrena pretende contar cuanto antes con la mayor cantidad posible de refuerzos para afrontar la pretemporada y comenzar a trabajar con el plantel prácticamente definido de cara a los desafíos del segundo semestre.
Por qué las negociaciones se resolverían pronto
Según informó el periodista Augusto César en Radio La Red, Arruabarrena le transmitió a Riquelme que no quiere negociaciones extensas durante el mercado de pases.
En ese contexto, tanto la situación de Romaña como la de Villa podría resolverse en los próximos días. Boca espera una respuesta de San Lorenzo por la oferta realizada, mientras que en el caso del extremo colombiano sabe que deberá mejorar su propuesta o ejecutar la cláusula de rescisión, fijada en 7 millones de dólares más impuestos, si quiere concretar su regreso al club.
