(BUENOS AIRES).- Tras la goleada sufrida contra Riestra, el partido de este jueves ante O’Higgins en Chile representa mucho más que la clasificación a octavos de final de la Copa Sudamericana para Boca: se convirtió en un punto de quiebre. Rodolfo Arruabarrena analiza un cambio de esquema con la vuelta de Santiago Ascacibar al once titular para ir a sellar la serie.
Boca ganó 1 a 0 en la Bombonera en el partido de ida, un resultado que quedó corto frente a la necesidad de llegar con mayor margen a la revancha. La durísima derrota en Bajo Flores dejó en suspenso el aire de renovación que había traído la llegada del Vasco y elevó la obligación de bajar el ruido con una actuación convincente.
La principal modificación que estudia el cuerpo técnico está en la mitad de la cancha. Santiago Ascacibar, que fue suplente en el primer choque ante los chilenos y que completó los 90 minutos del traspié con Riestra, volvería a la formación para acompañar a Leandro Paredes, Tomás Aranda y Milton Delgado. Con su ingreso en lugar del pibe Leonel Flores, Boca pasaría a jugar con tres volantes más definidos y Aranda más suelto, casi como enganche, en busca de sostener la ventaja.
La decisión del entrenador responde a la necesidad de sumar oficio en una zona clave. Si bien Ascacibar no atraviesa su mejor momento desde que llegó al club, el cuerpo técnico valora su experiencia para un partido de estas características, en el que Boca necesita administrar la mínima diferencia conseguida en la Bombonera. La derrota ante Riestra expuso falencias que Arruabarrena pretende corregir con mayor contención en el mediocampo y una estructura más equilibrada.
La duda en el lateral derecho
En el fondo, el arquero Álvaro Montero se mantiene y la zaga tendrá los regresos de Nicolás Figal y Ayrton Costa, con Lautaro Blanco afirmado por la izquierda. La incógnita pasa por el lateral derecho: Dylan Gorosito o Leandro Lozano. Lozano se sumó a los entrenamientos este martes tras superar una lesión y ya está a disposición del entrenador, aunque arrastra poca actividad reciente.
Adelante, la salida de Flores deriva en una delantera de dos puntas: Sebastián Villa y Miguel Merentiel formarán la dupla ofensiva. Además, el lunes se confirmó la recuperación de Milton Giménez, quien dejó atrás una molestia y podrá estar en el banco de suplentes en Chile. Su vuelta le da a Arruabarrena una variante de peso para el segundo tiempo.
Para el Vasco el encuentro tiene sabor a final anticipada. Llegó con la misión de cambiarle la cara a un equipo golpeado por el primer semestre y una eliminación temprana en esta llave dejaría heridas difíciles de cerrar. La ida dejó una ventaja mínima y la revancha exige un salto de jerarquía colectiva.
Boca visitará a O’Higgins este jueves 30 de julio con la obligación de avanzar a los octavos de final de la Copa Sudamericana. El partido se presenta como el primer examen de fuego del ciclo Arruabarrena.
