(BUENOS AIRES).- “Si lucha uno luchamos todos. Si cae uno caen todos. No se salva nadie solo. Si somos 30, nos salvamos los 30 carajo, los 30 viejo”. La frase es de Milton Céliz, capitán de Deportivo Riestra, y fue el prólogo visceral de la goleada 3-0 sobre Boca Juniors en el arranque del Torneo Clausura. El video de la arenga, compartido por el club con el título "Una arenga ganadora", se volvió viral de inmediato.
Las imágenes de la charla motivacional inundaron las redes sociales del Blanquinegro y cosecharon miles de reproducciones, likes y comentarios positivos que festejaron la actitud del equipo y de Céliz. Con el estadio Guillermo Laza como testigo horas después, aquel discurso quedó asociado para siempre a una noche histórica en el Bajo Flores.
En la grabación, el capitán habló con crudeza ante sus compañeros y apuntó contra cualquier atisbo de individualismo. "Si lucha uno luchamos todos. Si cae uno caen todos. No se salva nadie solo. Si somos 30, nos salvamos los 30 carajo, los 30 viejo", arrancó, antes de recalcar: "Yo no vine acá salvador, no vine salvador, ustedes son salvadores. Nacho, el Pelado, Papelito, todos. Absolutamente todos estando unidos".
Con un tono más encendido, el ex Barcelona de Guayaquil profundizó sobre la mística que, a su entender, impulsa al plantel de Deportivo Riestra. "¿Qué nos llevó a nosotros a las cosas importantes? La unión carajo. Entonces tenemos que estar más fuertes que nunca, todos juntos. No se me cae ninguno o morimos todos adentro de la cancha hoy. Hoy arranca una guerra para nosotros, la primera batalla es hoy y tenemos que empezar a sumar".
El capitán del Malevo bajó su mensaje a tierra firme y lo ancló en el presente del campeonato. "Porque lo de abajo sumaron y entonces tenemos que empezar a sumar. Vamos por toda la familia, siempre lo digo, por la familia con el corazón. Las divididas son nuestras, todo es nuestro carajo. Entonces hoy entramos y es nuestro", cerró Céliz, señalando a los referentes del equipo.
Con ese combustible emocional, Deportivo Riestra salió al campo y plasmó en el juego la intensidad que pregonó su referente. El Xeneize nunca encontró respuestas durante los noventa minutos y el 3-0 final reflejó con fidelidad lo que fue un monólogo del local durante buena parte del encuentro.
La difusión de la "arenga ganadora" terminó de coronar una jornada perfecta para el Blanquinegro. El discurso de Céliz, a pura convicción, se convirtió en la bandera de un triunfo que quedará en la memoria del club del Bajo Flores y de su gente.
