(BUENOS AIRES).- “Tengo carita de bueno, pero soy exigente y bastante cabeza dura”, advirtió Rodolfo Arruabarrena. El flamante entrenador de Boca habló este miércoles en Salta, apenas consumada la victoria por 1 a 0 ante Athletico Paranaense en su primer partido del segundo ciclo al frente del equipo.
El Xeneize se impuso con el gol de Lautaro Blanco, pero todas las miradas quedaron puestas en los pibes. Arruabarrena hizo debutar como titular a Leonel Flores y le dio minutos a Dylan Gorosito, dos juveniles que lo sorprendieron en la pretemporada. “Obviamente que hay un plantel numeroso. Ahora subieron tres, después lo veremos. Si lo demuestran, las puertas están abiertas”, explicó el DT.
Arruabarrena aclaró que la oportunidad no será un regalo y que su estilo es inflexible. “Todos saben lo que a mí me gusta, si los chicos me demuestran esa capacidad de estar en Primera y ese hambre que necesita cualquier jugador de Boca, la chance la van a tener”, aseguró.
Sobre el mercado de pases, el entrenador confirmó que mantiene un diálogo permanente con Juan Román Riquelme y con Marcelo Delgado. “Los refuerzos los he hablado con el presidente. Sé que el club se está moviendo”, afirmó en diálogo con ESPN.
Reconoció que el contexto no es sencillo: “El mercado es largo y hay casos que a Boca le piden más que a otros”. También subrayó que el contacto con el manager es cotidiano: “Con el Chelo estoy en contacto”.
Más allá de los nombres que puedan llegar, Arruabarrena fue directo sobre las metas. “El objetivo es salir campeón”, sentenció. Y asumió la deuda del semestre anterior, tras la eliminación en fase de grupos de la Copa Libertadores. “Yo confío y creo tener un buen plantel. No se viene de un buen semestre. Hay que trabajar, tratar de hacer un buen semestre. Hay buen grupo. Hay que trabajar anímicamente y futbolísticamente para que el equipo pueda tener diferentes características”, concluyó.
El mensaje para los juveniles quedó instalado. Ahora, Flores, Gorosito y el resto tendrán que demostrar en el día a día que están a la altura. En paralelo, la dirigencia xeneize sigue moviéndose en el mercado para cumplir con las exigencias de Arruabarrena, un DT que ya dejó en claro que no se conforma con poco.
