(BUENOS AIRES).- "Los del VAR son terribles hijos de p…", lanzó Rodolfo Arruabarrena en pleno partido, y la frase resumió la bronca que acompañó a Boca en su estreno en el Torneo Clausura 2026. El equipo cayó goleado por 3-0 ante Riestra en el estadio Guillermo Laza, y el técnico calificó el golpe como "un baño de realidad".
"No hicimos daño. No tuvimos ese ímpetu para buscar un gol, preocupa, es un palo importante, duro, un baño de realidad. Habrá que agachar la cabeza", analizó el Vasco en conferencia de prensa. El equipo nunca encontró respuestas ofensivas y se llevó una derrota que sorprendió al mundo xeneize.
Arruabarrena fue más allá y reconoció que la caída caló hondo: "No me gusta perder, más de la manera que hemos perdido pero bueno… es un golpe duro, seré sincero. Pero entiendo que tenemos que mejorar y trabajar, es la única manera de salir de este golpe, estar juntos corrigiendo cosas".
Durante el partido, el DT también estalló contra el VAR. Después de que el árbitro Hernán Mastrángelo corrigiera un córner por saque de arco a instancias del videoarbitraje —aplicando una nueva regla del fútbol local—, el entrenador gritó: "Los del VAR son terribles hijos de p…". Enseguida, miró a la terna y completó: "Qué nochecita tienen estos, eh".
En su descargo, Arruabarrena vinculó el flojo rendimiento con el escaso tiempo de recuperación. Contó que el partido anterior había terminado el 23 a las once de la noche y que no llegaron ni a 60 horas de recuperación. "Fui claro con los jugadores: el que los pone soy yo y que no se saquen, voy a contar con todos", explicó.
La derrota también pegó fuerte en el vestuario. El plantel de Boca decidió no hablar con la prensa después del encuentro, en una señal del malestar que reinaba en el grupo.
Con la necesidad de levantar cabeza de inmediato, Arruabarrena sintetizó: "El responsable de esta derrota soy yo. Hay que seguir insistiendo en algunas cosas, mejorar en muchas, este club cuando te caés te tenés que levantar lo antes posible".
