(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena reasume como DT de Boca este jueves por los 16avos de final de la Copa Argentina y una coincidencia casi calcada lo une con su último partido del primer ciclo: tendrá enfrente a Facundo Sava, el mismo entrenador al que enfrentó en aquella despedida.
El 28 de febrero de 2016, el Xeneize cayó 1 a 0 en Avellaneda ante Racing, con gol de Roger Martínez. Aquel clásico, que tuvo a Sava en el banco de la Academia, fue el cierre de la etapa inicial del Vasco. Al otro día, el entonces presidente Daniel Angelici lo despidió y la dirección técnica quedó en manos de Guillermo Barros Schelotto.
Diez años después, el escenario los vuelve a cruzar. Sava dirige a Sarmiento de Junín y el partido en Rosario abre un tramo corto pero cargado: Boca también tendrá el cruce ante O'Higgins, el próximo 23 de julio. El mata-mata copero carga con el peso de ese primer ciclo y de un rival que históricamente le incomodó al club de la Ribera.
Arruabarrena vuelve a dirigir un partido oficial tras poco más de una década. En su primer ciclo conquistó dos títulos y ahora encara "un tramo corto pero cargado", según describió el propio club, con la Copa Argentina como prioridad inmediata antes del compromiso internacional.
Sava, un verdugo del Xeneize
El historial de Facundo Sava como entrenador ante Boca es abrumador. De los cruces que disputó, cosechó cinco triunfos en los 90 minutos y un empate que terminó en victoria por penales con Patronato, nada menos que en la semifinal de la Copa Argentina 2022. Las únicas excepciones fueron un empate y una derrota al mando de Racing en la Libertadores 2016.
Con esa foja, se convirtió en un técnico que supo leerle el partido al conjunto azul y oro en las instancias más delicadas. Aquella clasificación desde los doce pasos con el Patrón dejó a Boca afuera del certamen y grabó otro capítulo favorable para el Colorado, que ya lo había vencido en las cinco ocasiones restantes dentro del tiempo reglamentario.
Rodolfo Arruabarrena regresa con el desafío inmediato de cortar esa racha adversa justo ante el mismo adversario que marcó su salida. La coincidencia agrega un condimento narrativo difícil de ignorar en el arranque de un ciclo que, además de la copa doméstica, ya tiene en el horizonte el cruce internacional del próximo miércoles 23 de julio frente a O'Higgins.
