(BUENOS AIRES).- Boca ya cerró tres refuerzos y ahora concentra todos sus esfuerzos en sumar un delantero centro. La dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme quiere darle a Rodolfo Arruabarrena un “9” de jerarquía, pero el apuntado principal, Jonathan Calleri, no tiene intención de volver al fútbol argentino. Mientras esa negociación se enfría, en las últimas horas apareció un nombre alternativo en los despachos del Consejo de Fútbol de Boca.
Se trata de Roger Martínez, delantero colombiano de último paso por Al-Taawoun de Arabia Saudita y con pasado en Racing. El atacante fue ofrecido al club y Riquelme ya lo analiza como una opción concreta, sobre todo si finalmente se cae el sueño de repatriar a Calleri.
Martínez es un futbolista de potencia física, velocidad y capacidad para jugar tanto como centrodelantero como para acompañar a otro punta. Esas variantes tácticas le darían a Arruabarrena alternativas dentro del esquema, algo que el Vasco valora para afrontar las competencias de máxima exigencia del semestre.
El entrenador ya definió el perfil que pretende: busca un atacante que se transforme en la referencia ofensiva del equipo y que pueda responder en los partidos importantes. La llegada de un goleador es la prioridad que le transmitió a la mesa chica de Boca.
El nombre que más ilusiona a los hinchas sigue siendo Calleri, pero la operación es todo menos sencilla. Para repatriarlo, Boca tendría que desembolsar cerca de 8 millones de dólares entre el valor de su contrato y el pago a San Pablo. Una cifra elevada para un club que ya movió varios millones en este mercado de pases.
Además del obstáculo económico, está la postura del propio jugador. Calleri no tiene ninguna intención, al menos por ahora, de regresar a la Argentina y pretende quedarse en San Pablo, donde es figura del equipo brasileño.
Con el reloj del mercado en marcha, la decisión final sobre el nuevo “9” quedará en manos de Riquelme y el Consejo de Fútbol de Boca. Roger Martínez ya está en el radar y las próximas semanas serán decisivas para saber hacia dónde se inclina la balanza.
