(BUENOS AIRES).- Boca afronta el estreno en la Copa Sudamericana con tres frentes abiertos en el parte médico. De cara al compromiso del jueves, el equipo que dirige Rodolfo Arruabarrena no podrá contar con Adam Bareiro ni con Tomás Belmonte, ambos descartados por lesión. A ellos se suma la seria duda de Milton Giménez, quien arrastra una molestia física y entrena de manera diferenciada.
Adam Bareiro es una de las bajas que más preocupa al cuerpo técnico. El atacante venía arrastrando una molestia lumbar y debió someterse a un tratamiento similar a un bloqueo para intentar aliviar el dolor. Sin embargo, la recuperación no alcanzó para que pueda estar disponible y eso lo dejó fuera de la convocatoria.
La ausencia del delantero representa un problema para Arruabarrena, ya que Bareiro era una de las variantes ofensivas con las que contaba para darle más presencia al equipo en el área rival. Ahora el entrenador deberá definir quién ocupará ese lugar y cómo reorganizará el ataque de Boca.
Por el lado de Tomás Belmonte, el volante sufrió un esguince y todavía no pudo reincorporarse al trabajo junto al grupo. Si bien su evolución es positiva, necesita algunos días más de recuperación antes de volver a estar a disposición. Su baja también genera preocupación porque el mediocampista había ganado protagonismo en la consideración del cuerpo técnico y deja a Boca sin una alternativa importante en la mitad de la cancha.
La incógnita principal pasa por Milton Giménez. El delantero está trabajando de manera diferenciada por una molestia y, a pocas horas del partido, su presencia quedó seriamente comprometida. El atacante era una de las principales opciones para ocupar la referencia ofensiva del equipo, por lo que una eventual ausencia podría cambiar completamente la planificación de Arruabarrena para el debut copero.
Con este escenario, el entrenador deberá analizar variantes y definir un once con varias modificaciones obligadas. Las lesiones aparecen en un momento clave, justo cuando Boca busca iniciar una nueva etapa con el objetivo de recuperar protagonismo en el ámbito internacional.
La seguidilla de partidos que se avecina también exige una administración cuidadosa de las cargas físicas del plantel. El cuerpo técnico espera recuperar soldados lo antes posible, pero mientras tanto apostará por los jugadores disponibles para afrontar un encuentro importante en el arranque de este nuevo ciclo.
Por lo pronto, la realidad marca que Boca tendrá al menos dos bajas confirmadas para el jueves. En las próximas horas se aguardará la evolución de Giménez, aunque la planificación del partido ya se hace con las alternativas que hay a mano dentro del plantel profesional.
