(BUENOS AIRES).- Boca analiza seriamente la posibilidad de incorporar a un extremo que actualmente se desempeña fuera del fútbol argentino, más allá de la situación de Sebastián Villa. Juan Román Riquelme trabaja junto al cuerpo técnico para reforzar un sector que considera clave en el nuevo ciclo que inicia el club de la Ribera.
La necesidad de sumar variantes en las bandas responde al esquema que pretende Rodolfo Arruabarrena, quien acaba de asumir como entrenador. El DT planea un 4-3-3 que obliga a contar con futbolistas rápidos, desequilibrantes y con capacidad de gol. La dirigencia busca un extremo con un perfil específico: que marque diferencias en el uno contra uno, tenga compromiso táctico para adaptarse a la idea del técnico y pueda jugar por ambas bandas.
El nombre de Villa no es la única opción que maneja el Consejo de Fútbol. Si bien el colombiano todavía aparece en las evaluaciones, Riquelme apunta a un jugador que reúna velocidad, gambeta y capacidad para desequilibrar en los últimos metros. La intención es sumar una pieza que le dé otra dinámica al ataque antes del inicio de la competencia oficial.
El plan de Riquelme para el nuevo Boca
El objetivo de la directiva es recuperar protagonismo en el plano local e internacional. Para eso, Riquelme apuesta por un proyecto que combine experiencia y juventud, y la llegada de un extremo encaja en esa lógica: no solo apunta al corto plazo, sino a consolidar una base competitiva para lo que viene.
El calendario apretado también empuja a tomar decisiones rápidas. Boca tendrá compromisos importantes en la Copa Argentina, el torneo local y competencias internacionales, por lo que necesita un plantel amplio y con variantes. Algunas salidas recientes y la falta de regularidad de ciertos jugadores llevaron a replantear la conformación del ataque.
Mientras tanto, el Consejo de Fútbol mantiene varias negociaciones en paralelo y no descarta nuevas sorpresas. El extremo que analiza Riquelme aparece como una pieza que podría ser determinante para elevar el nivel del equipo en la temporada que se avecina.
El mercado sigue abierto y en la Ribera cada movimiento renueva la ilusión de volver a lo más alto. Las próximas semanas serán decisivas para cerrar las incorporaciones: Boca necesita definiciones antes de que el calendario empiece a apretar con los compromisos de la Copa Argentina, el torneo local y las competencias internacionales que se vienen.
