(BUENOS AIRES).- Boca aceleró en las últimas horas por un centrodelantero del fútbol brasileño y recibió una respuesta contundente: el jugador Rodrigo Castillo le comunicó al presidente Juan Román Riquelme que su intención es continuar en Fluminense hasta fin de temporada.
El interés del Xeneize fue revelado por el periodista Claudio Civiello, quien contó que Riquelme se contactó de manera directa con el atacante de 27 años para conocer su situación. Castillo, que surgió en Lanús y fue transferido al Tricolor en marzo pasado, prefirió no moverse del club carioca a pesar de haber perdido protagonismo en los últimos partidos.
La necesidad de incorporar un nueve se volvió urgente para el equipo de Rodolfo Arruabarrena después de la lesión de Bareiro y el bajo rendimiento de Giménez. Ante ese panorama, la dirigencia había puesto la mira en varias alternativas.
Las primeras opciones fueron David Romero, de Tigre, y Luciano Gondou, del CSKA Moscú, pero ambas negociaciones quedaron prácticamente descartadas por las altas pretensiones económicas. En el caso de Romero, el club de Victoria llegó a pedir 12 millones de dólares, una cifra que Boca no está dispuesto a pagar.
Frente a ese escenario, la dirigencia también inició conversaciones con Belgrano por Lucas Passerini, una apuesta más accesible. El delantero del Pirata no atraviesa su mejor momento, pero su cotización es menor y las charlas avanzan.
Castillo tuvo un gran último semestre en Lanús antes de dar el salto a Brasil. En Fluminense acumuló 19 partidos entre titularidades y suplencias, aunque su rodaje disminuyó en esta parte del año. Pese a ese presente irregular, el delantero ratificó que su deseo es quedarse y terminar la temporada 2026 en el club.
Con la negativa de Castillo, Boca centra ahora sus esfuerzos en Passerini. El mercado de pases local cierra el 31 de julio, pero los clubes que transfieran jugadores al exterior —caso en el que podría quedar el Xeneize si concreta alguna venta— tienen plazo hasta el 2 de septiembre para incorporar.
