(BUENOS AIRES).- “Álvaro Montero será el arquero titular elegido por Arruabarrena”. Con esa certeza, Boca Juniors aceleró las gestiones en las últimas horas y cerró a su segundo refuerzo del mercado. El guardameta colombiano viajará a la Argentina para realizarse los estudios médicos y firmar su contrato con el club.
Montero se adueñará del arco xeneize. Rodolfo Arruabarrena buscaba un futbolista con “experiencia, personalidad y capacidad para responder en partidos importantes”, y esas características las encontró en el actual integrante de la Selección de Colombia. El cuerpo técnico lo señaló como una prioridad desde el inicio de la planificación.
La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme aceleró las conversaciones por el colombiano apenas quedó libre tras el Mundial. La intención es sumar competencia y jerarquía en un puesto que el Vasco considera clave para el armado del equipo. Montero viene de una extensa trayectoria en el fútbol sudamericano y llega con el respaldo de haber sido protagonista en equipos importantes. Su presencia responde a la necesidad de elevar la competencia interna y contar con un guardameta de jerarquía internacional.
La eliminación de Colombia en la Copa del Mundo destrabó la operación. El futbolista quedó liberado para viajar, someterse a la revisión médica y convertirse oficialmente en nuevo jugador de Boca, que esperaba este momento para completar los trámites formales. La participación colombiana en el certamen había retrasado la incorporación, y ahora el club puede cerrar los detalles administrativos sin más demoras.
Más movimientos en el mercado de pases
Con Montero encaminado, Boca suma su segunda incorporación y continúa trabajando en otros sectores del campo. Arruabarrena también solicitó refuerzos para fortalecer la defensa, el mediocampo y el ataque, con la intención de armar un plantel más equilibrado. Mientras avanza la llegada del arquero, en el club siguen de cerca otras negociaciones. Una de las que mantiene en vilo a los hinchas es el posible regreso de Sebastián Villa, una operación que la dirigencia analiza con atención. La llegada de Montero es una señal fuerte del nuevo proyecto: el Xeneize busca jugadores preparados para asumir la presión de defender una camiseta que exige resultados inmediatos.
