(BUENOS AIRES).- “Los caminos cambian”, escribió Sebastián Villa en su despedida de Independiente Rivadavia, minutos antes de que Boca Juniors anunciara su regreso con la compra del pase por 6,5 millones de dólares. El delantero colombiano firmó un contrato por varias temporadas y se convierte en la apuesta fuerte de la dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme en este mercado de pases de 2026.
La operación se cerró tras varias semanas de negociaciones y convierte a Villa en uno de los refuerzos más caros del fútbol argentino en esta ventana. Boca adquirió la totalidad de la ficha y, según los términos del acuerdo, desembolsará la cifra millonaria a la institución mendocina.
En su paso por Independiente Rivadavia, Villa recuperó el protagonismo que había perdido. Fue titular indiscutido, marcó goles importantes y se despidió con un mensaje breve que puso fin a una etapa de continuidad y buen rendimiento. El colombiano dejó atrás un club que le devolvió la confianza y desde el que ahora da el salto de regreso a la élite.
El retorno, sin embargo, reaviva el recuerdo de su controvertida salida en 2023. Aquella desvinculación estuvo marcada por conflictos y una situación judicial que lo apartaron de la institución, en un episodio que dividió profundamente a los simpatizantes. Ahora, tres años después, la dirigencia apuesta por su talento y le abre la puerta a una segunda etapa.
Desde lo futbolístico, Villa le aporta a Boca una alternativa de velocidad y desborde por las bandas, justo lo que el plantel necesitaba para complementar a los delanteros de área. Su capacidad para atacar espacios y su conocimiento del medio pueden ser diferenciales en un semestre cargado de compromisos locales e internacionales.
Los hinchas, entre el agradecimiento y las críticas
Más allá de lo que ocurra dentro del campo, el anuncio encendió la polémica. Mientras un sector de la hinchada xeneize celebra el regreso y confía en su jerarquía, otro grupo cuestiona con dureza la vuelta del jugador y la decisión de la directiva. En las redes sociales, los mensajes de apoyo se mezclaron con reproches hacia el colombiano y hacia el propio Riquelme por haber impulsado su repatriación.
La historia del atacante en Boca registra un primer ciclo con seis títulos, entre los que se cuentan dos campeonatos de Primera División y una Copa de la Liga, además de goles en instancias decisivas. Esa huella es uno de los argumentos que sostienen la apuesta del consejo de fútbol, que considera que el jugador de 28 años atraviesa una madurez futbolística distinta a la de su etapa anterior y que su presente físico le permite encarar la exigencia de un plantel con múltiples frentes.
Con el contrato ya firmado y la revisión médica superada, Villa se prepara para sumarse a los entrenamientos y encarar un nuevo ciclo con la camiseta azul y oro. El desafío será mayúsculo: demostrar que puede volver a ser determinante en uno de los clubes más exigentes del continente sin que el ruido externo empañe su rendimiento.
