(BUENOS AIRES).- “Se van, se van”, le dijo David Romero a sus compañeros, con una sonrisa, mientras los hinchas de River abandonaban el Monumental. Ese mismo delantero de Tigre, que aquel día facturó un gol y dos asistencias en la goleada por 4 a 1, es el apuntado por Boca para reforzar su ataque en este mercado de pases.
La dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme se pondrá en contacto con sus pares de Tigre en las próximas horas para empezar a negociar. El Xeneize salió a buscar un centrodelantero por la lesión de Adam Bareiro —lleva más de 60 días de recuperación— y el bajo rendimiento de Milton Giménez, que no convenció en el último año.
Esa necesidad fue un pedido expreso del DT Rodolfo Arruabarrena. El Vasco le reclamó a la directiva un refuerzo en el centro del ataque ante la floja actualidad de Giménez y la prolongada inactividad del paraguayo Bareiro. David Romero llena ese casillero con su presente explosivo.
David Romero, de 23 años, surgió en las inferiores de Talleres pero nunca llegó a debutar en primera. A mediados de 2024 emigró a Unión La Calera de Chile, donde convirtió siete goles en once partidos. El club chileno no ejerció la opción de compra y el delantero volvió a Córdoba. A principios de 2025 apareció Tigre, que lo sumó a préstamo. Esa primera temporada la cerró con cinco tantos en 21 encuentros, incluido un gol clave en octavos de final del Clausura ante Lanús.
La directiva del Matador renegoció las condiciones y compró el cien por ciento del pase a principios de este año, con un contrato por cinco temporadas. La inversión rindió rápido: en el primer semestre de 2026 David Romero marcó 11 goles en 19 partidos y se transformó en la figura del equipo. Su actuación más resonante fue justamente aquella noche en el Monumental, donde se burló de los hinchas millonarios con la frase que todavía circula en las redes.
Sacarlo de Victoria no será sencillo. Transfermarkt lo tasa en cinco millones de euros y el delantero ya estuvo en el radar de clubes de Italia y de Flamengo, aunque ninguna de esas gestiones prosperó. Boca, que tiene buena relación con la dirigencia de Tigre, evalúa si está dispuesto a hacer una inversión de ese calibre o si buscará incluir a algún futbolista de su plantel para abaratar la operación.
El primer movimiento concreto se espera para los próximos días, cuando Riquelme tome contacto formal con los directivos del Matador. Hasta entonces, Romero sigue enfocado en Tigre, que este año afronta triple competencia y no quiere desprenderse de su goleador sin una oferta convincente.
