(BUENOS AIRES).- “No nos vamos a apurar, no tomamos ninguna decisión, nos vamos a sentar a charlar”. La definición la soltó Martín Suárez, presidente de Tigre, justo cuando Boca ya inició los contactos formales para llevarse a la gran figura del Matador en este mercado de pases.
El apuntado por el Consejo de Fútbol de Boca para reforzar la delantera es David Romero, un centrodelantero de 23 años que Rodolfo Arruabarrena anotó en su lista de prioridades. La necesidad de incorporar un “9” se aceleró tras la lesión de larga recuperación de Adam Bareiro y el flojo rendimiento de Milton Giménez durante el último año.
Romero viene de tener un primer semestre consagratorio. Disputó la Copa Sudamericana y anotó 11 goles en 19 partidos en el plano local. Ya había dejado una postal inolvidable en febrero pasado durante la goleada 4-1 a River en el Monumental, donde marcó un tanto, repartió dos asistencias y, al ser reemplazado, miró a los hinchas Millonarios y lanzó: “se van, se van”. Surgido de las inferiores de Talleres y con un breve paso por Unión La Calera, Tigre compró el 100% de su pase y le firmó un contrato por 5 temporadas.
Llevárselo de Victoria no será barato. La dirigencia del Matador pedirá 8 millones de dólares por una parte mayoritaria de la ficha, con la intención de retener un porcentaje para una futura transferencia. Suárez explicó el panorama con claridad: “Tenemos varias ofertas sobre la mesa y estamos analizando lo económico y lo deportivo. Dependiendo de dónde vaya es el porcentaje a vender y la visibilidad que tenga”. En ese contexto, el Venezia de Italia ya ofertó 7 millones de dólares, una cifra que Boca estaría en condiciones de igualar.
“Nos han llamado de Brasil, México. Estamos analizando, no nos vamos a apurar, no tomamos ninguna decisión, nos vamos a sentar a charlar”, profundizó el mandatario de Tigre. También confirmó que el atacante no tiene cláusula de salida y que el monto final dependerá de la negociación, atada al porcentaje que el comprador quiera adquirir.
Pese a la competencia del exterior, en el Matador ven con buenos ojos una venta a Boca por la mayor vidriera y el poder de reventa que tendría el jugador en La Ribera. A su vez, la ausencia de Romero en el reciente partido por los playoffs de la Copa Sudamericana ante Nacional obedeció a un problema familiar y no a un guiño por su posible transferencia.
La comisión directiva que encabeza Juan Román Riquelme ya se comunicó con sus pares de Victoria para empezar a charlar los números. Mientras el libro de pases se calienta, David Romero sigue firme como el apuntado a cubrir el expreso pedido del Vasco Arruabarrena de sumar un centrodelantero de área en Boca.
