(BUENOS AIRES).- Las eliminaciones inesperadas de River y San Lorenzo le allanaron el camino a Boca en la Copa Argentina, que ya tiene definido su próximo rival en los octavos de final: Vélez, con Guillermo Barros Schelotto como entrenador.
Después de superar a Sarmiento 2-0 con goles de Alan Velasco y Leonel Flores, el equipo del Vasco Arruabarrena se metió entre los 16 mejores del certamen. El triunfo clasificó al Xeneize sin sobresaltos y lo dejó a un paso de ilusionarse con pelear por el título.
El cruce de octavos será además un duelo de técnicos con un pasado común: ambos salieron del riñón de Carlos Bianchi en aquel Boca multicampeón de fines de los 90 y principios de los 2000. Arruabarrena y Barros Schelotto volverán a encontrarse en un banco de suplentes, esta vez con la obligación de guiar a sus equipos hacia los cuartos de final.
Si deja a Vélez en el camino, en los cuartos de final lo esperará el ganador del partido entre Racing y Belgrano. El vencedor de esa llave será el escollo antes de una hipotética semifinal.
Del mismo lado de la llave, pero en la parte de arriba, ya quedaron definidos los cruces Riestra-Gimnasia y Banfield-Midland. De allí saldrá uno de los semifinalistas que podría enfrentar al Xeneize si sigue avanzando. San Lorenzo venía de ese mismo sector, pero quedó eliminado antes de tiempo y dejó vacante ese lugar en la pelea por la semifinal.
River, que estaba del otro lado del cuadro y solo podía ser rival en una hipotética final, también se despidió temprano. Su eliminación modificó por completo las proyecciones de la otra mitad del torneo, donde ahora los duelos de octavos serán Aldosivi-Independiente Rivadavia, Atlético Tucumán-Independiente, Platense-Instituto y Estudiantes-Barracas Central.
La Copa Argentina entrega un boleto directo a la Copa Libertadores, y la salida de dos de los clubes más pesados del fútbol argentino despeja el horizonte para un Boca que ya conoce el mapa completo hacia la posible final. Todavía no hay fecha confirmada para el partido con Vélez, pero el camino ya está trazado y las fichas empiezan a acomodarse a favor del Xeneize.

