(BUENOS AIRES).- Boca vivió la clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026 con una explosión de euforia contenida. El plantel xeneize, concentrado en Rosario para su debut en la Copa Argentina, siguió la semifinal ante Inglaterra en un salón del hotel y festejó el agónico 2-1 como cualquier hincha.
La delegación había adelantado el viaje a Santa Fe con la idea de instalarse a tiempo para ver el partido juntos. El cuerpo técnico organizó la logística para que jugadores, colaboradores y auxiliares compartieran la transmisión, con una atención especial a Leandro Paredes, surgido de las inferiores del club y titular en la Selección. Según detalló el propio Boca, la idea era “alentando especialmente a Leandro Paredes” y celebrando una nueva clasificación argentina a la final.
En un salón del hotel, con las luces apagadas, el encuentro se proyectó en una pantalla gigante. Durante la mayor parte del trámite reinaron el silencio y la tensión, hasta que el reloj se metió en el descuento y Lautaro Martínez conectó un cabezazo que rompió el empate. “El cabezazo de Lautaro Martínez en el tiempo de descuento desató un festejo inmediato”, reconstruyeron desde la institución.
Los futbolistas saltaron de sus asientos, se abrazaron formando una ronda frente a la pantalla y varios descargaron la adrenalina golpeando las mesas, mientras la euforia sacudía la concentración. Las imágenes difundidas por la cuenta Boca Juniors – La12Tuittera mostraron la secuencia completa, con el mensaje: “ASI se festejó el TRIUNFO de la SELECCIÓN ARGENTINA en la concentración de BOCA”.
El pitazo final terminó de liberar toda la tensión acumulada. Entre aplausos y gritos de “¡Vamos!”, la delegación xeneize se fundió en abrazos y vivió el pase a la final del mundo. Durante un par de horas, la preparación para la Copa Argentina quedó en un segundo plano y todo el grupo se unió detrás de un mismo objetivo: alentar a la Selección. La clasificación a otra final mundialista se festejó como un triunfo propio en la intimidad del hotel rosarino.
Horas más tarde, el plantel cambió el chip. A las 21.45 del mismo jueves, Boca debutó en la Copa Argentina ante Sarmiento en el Coloso Bielsa, por los 16avos de final, con la misión puesta en avanzar de fase sobre el césped del gigante de Arroyito.
