(BUENOS AIRES).- La Selección Argentina se clasificó a los cuartos de final del Mundial 2026 con un agónico triunfo 3-2 sobre Egipto y aguarda por el ganador del cruce entre Suiza y Colombia. En Boca, el partido tiene un condimento especial: una victoria suiza liberaría de inmediato a Álvaro Montero, el arquero que la dirigencia ya eligió para reforzar el arco.
El guardameta es el apuntado por la dirigencia del cuadro de la Ribera para este mercado de pases y su incorporación está atada al desenlace del Mundial. Montero integra la delegación colombiana como uno de los tres arqueros citados por Néstor Lorenzo para la cita mundialista, y si Colombia queda eliminada en octavos de final su participación terminará y el jugador quedará libre de inmediato.
Ese escenario le permitiría viajar a la Argentina y ponerse a disposición del cuerpo técnico sin demoras. Con Suiza como rival de la Scaloneta, el colombiano no se perdería los duelos ante Sarmiento ni la serie clave de Copa Sudamericana frente a O’Higgins, dos compromisos que figuran en la agenda inmediata de Boca.
La búsqueda de un arquero fue una de las prioridades que trazaron la dirigencia y el nuevo cuerpo técnico para este mercado. Si bien en el radar aparecieron nombres de selección como Sergio Rochet o Gerónimo Rulli, todos los cañones apuntaron hacia Montero y las negociaciones ya están avanzadas.
La operación tuvo una demora inicial porque Vélez debía ejecutar primero la opción de compra que tenía sobre el futbolista. Una vez que el club de Liniers hizo uso de esa cláusula —había adquirido la ficha del colombiano por 1,7 millones de dólares—, continuaron las charlas para transferirlo al conjunto de la Ribera.
Las tratativas se fueron acelerando y, tras idas y vueltas en los números, el pase a Boca se terminará cerrando en un monto cercano a los 4 millones de dólares. Vélez obtendrá así una ganancia significativa con la salida del guardameta que militaba en el Fortín desde mediados de 2025.
Mientras el plantel argentino se prepara para los cuartos de final, en Boca miran de reojo el Suiza-Colombia. El resultado del último partido de octavos definirá al próximo rival de la campeona del mundo y, de paso, el momento exacto en que Montero se calzará los guantes azules y oro.
