(BUENOS AIRES).- “Álvaro Montero, arquero proveniente de Vélez Sarsfield, y Sebastián Villa, delantero proveniente de Independiente Rivadavia de Mendoza, firmaron contrato con la Institución y se incorporarán al plantel profesional el día sábado”, anunció oficialmente Boca Juniors. Ese mismo sábado, los dos refuerzos colombianos realizaron su primer entrenamiento como jugadores del Xeneize en el predio de Ezeiza, apenas un puñado de horas después de estampar la firma.
La práctica matutina marcó el inicio de la etapa de ambos bajo las órdenes de Rodolfo Arruabarrena. Villa y Montero no participaron del trabajo de fútbol formal: el cuerpo técnico los evaluó en el gimnasio y con labores físicas diferenciadas para medir su puesta a punto. Los dos llegaron en actividad —Montero incluso viene de disputar el Mundial 2026 con Colombia—, por lo que el entrenador no descarta utilizarlos el jueves próximo.
Ese día, Boca recibe a O’Higgins de Chile en La Bombonera por la ida de los playoffs de la Copa Sudamericana, desde las 21.30. La decisión final sobre su debut dependerá de cómo respondan en los entrenamientos de los próximos días. El club ya confirmó que ambos se incorporaron al plantel este sábado y quedarán a disposición para el compromiso copero.
Para cerrar las dos incorporaciones, la dirigencia desembolsó alrededor de 10,5 millones de dólares en total. Sebastián Villa llegó desde Independiente Rivadavia a cambio de 6,5 millones, una cifra apenas menor a su cláusula de rescisión, y firmó contrato hasta el 30 de junio de 2030. Álvaro Montero, arquero de 31 años y 2,01 metros de altura, fue comprado a Vélez Sarsfield por una suma cercana a los 4 millones de dólares y también rubricó vínculo hasta 2030.
La vuelta de Villa tras casi tres años reabre un capítulo cargado de polémica. El delantero se fue en 2023 en medio de una condena por violencia de género y un juicio por incumplimiento de contrato. Juan Román Riquelme, por entonces máximo responsable del fútbol xeneize, lo había criticado con dureza: aseguró que “le faltó el respeto al club, a la camiseta y a sus compañeros”. A eso se sumó un coqueteo público con River Plate apenas seis meses atrás, cuando Marcelo Gallardo evaluó incorporarlo.
Montero, en cambio, aterriza por primera vez en la Ribera. Sus 2,01 metros lo convierten en el guardameta más alto que haya vestido la camiseta de Boca, ocho centímetros por encima de Esteban Andrada y Agustín Rossi. Su paso mundialista con Colombia y su regularidad en el arco de Vélez le dan al plantel una jerarquía inmediata bajo los tres palos.
Con estos dos nombres, el Xeneize cierra el capítulo de refuerzos de alto impacto en este mercado de pases y ya se enfoca en el estreno copero del jueves. Si la puesta a punto no ofrece contratiempos, la Bombonera podría ver en acción a los dos fichajes que apuntan a ser titulares en el segundo semestre de Boca.
