(BUENOS AIRES).- La brillante actuación de Leandro Paredes en el Mundial 2026, donde fue uno de los líderes de la Selección Argentina, volvió a despertar el interés de los grandes clubes de Europa. Un gigante europeo ya analiza la posibilidad de llevarse al mediocampista, cuyo presente está en Boca.
El volante regresó al Xeneize después de una larga y exitosa carrera en el fútbol europeo para reencontrarse con el club que lo formó. Su vuelta generó una enorme expectativa entre los hinchas, que soñaban con verlo otra vez vestido de azul y oro. "Decidió volver al club donde nació futbolísticamente, incluso dejando de lado otras alternativas que aparecieron en el mercado", reconstruye el contexto de aquella decisión.
La Copa del Mundo lo puso de nuevo en el escaparate internacional. Más allá de la caída en la final frente a España, su personalidad para manejar los tiempos y la intensidad de cada partido lo mostraron como un futbolista con vigencia plena para la elite. "Paredes fue uno de los líderes del equipo argentino durante la Copa del Mundo y, pese al golpe de la derrota en la final ante España, dejó una imagen positiva desde lo futbolístico", se desprende del análisis de su rendimiento en la cita máxima.
El interés europeo y la postura de Boca
El mediocampista aparece nuevamente en el radar de un equipo europeo que analiza la posibilidad de quedarse con sus servicios. Su experiencia internacional y su jerarquía siguen siendo un atractivo para clubes que buscan sumar un jugador con recorrido en los escenarios más importantes.
En Boca son conscientes de que retener la jerarquía de Paredes no es un trámite. La dirigencia lo considera la cara del proyecto y no tiene intención de desprenderse de quien se transformó en un líder inmediato del plantel. Recuperar a un futbolista de esa categoría no fue sencillo, y por eso en el club buscan que el mediocampista sea una de las caras principales del proyecto deportivo y un referente dentro del plantel.
El propio jugador ya había desactivado otros rumores, como una posible mudanza al fútbol de Estados Unidos, y aseguró que su prioridad era disfrutar esta etapa en el club de sus amores. Sin embargo, la contundencia de su rendimiento mundialista revalorizó su cotización en un mercado europeo siempre atento. Su regreso no estuvo pensado como un paso corto antes de volver al exterior, sino como una etapa especial para reencontrarse con el club que lo formó.
Una eventual transferencia dependerá de una oferta formal, la postura del Xeneize y la decisión personal del futbolista. Boca no tiene la obligación de vender y parte de una posición de fortaleza en la negociación. Después de una gran Copa del Mundo, los valores de varios jugadores suelen aumentar y Paredes vuelve a estar en una posición donde puede recibir propuestas importantes.
Mientras tanto, el mediocampista disfruta del reconocimiento ganado con la Selección Argentina y de la actualidad en el fútbol argentino. Pero su nombre ya volvió a circular en las agendas de los clubes más poderosos del continente, y su gran Mundial confirmó que sigue estando a la altura de cualquier desafío.
