(BUENOS AIRES).- “el Haaland sudamericano”. Así definió Luis Artime, presidente de Belgrano, a Lucas Passerini. El delantero de 32 años no convierte un gol de jugada desde el 29 de marzo de 2024, una sequía que desató la reacción negativa de los hinchas de Boca mientras el club analiza sumarlo como refuerzo.
En lo que va de 2026, Passerini disputó 16 partidos con Belgrano, nueve de ellos como titular, y acumuló 772 minutos en cancha. En ese lapso apenas marcó un gol, de penal, frente a Atlético de Rafaela por la Copa Argentina. Para encontrar su último tanto de jugada hay que retroceder al triunfo 2-1 sobre Tigre a fines de marzo de 2024.
Las estadísticas expusieron otro dato que preocupa a los simpatizantes xeneizes: las últimas cuatro conquistas de Passerini con la camiseta del Pirata fueron desde el punto del penal. Esa racha adversa generó una ola de críticas en redes sociales, donde muchos hinchas pusieron en duda la conveniencia de incorporar a un atacante que no grita un gol con la pelota en movimiento desde hace más de dos años.
Pese a los cuestionamientos, Boca no descarta la llegada del delantero. Rodolfo Arruabarrena, uno de los que impulsa el nombre junto con Juan Román Riquelme, considera que el equipo necesita un centrodelantero de área con presencia física y buen juego aéreo, características que hoy escasean en el plantel. La dirigencia entiende que Passerini reúne esas condiciones y que su experiencia en el fútbol argentino puede ser un valor diferencial en un mercado donde las alternativas no abundan.
Por ahora, no hay oferta formal. El presidente de Belgrano, Luis Artime, confirmó que solo analizarán una propuesta económica importante y recordó que el club posee el 65% del pase del futbolista. Artime había llegado a calificar a Passerini como “el Haaland sudamericano”, una definición que contrasta con su magra actualidad.
Las otras cartas en la mesa
El Consejo de Fútbol sigue moviendo otras piezas. David Romero, de Tigre, y Luciano Gondou, cuyo pase pertenece al CSKA Moscú, continúan en la mira pero las negociaciones se complicaron por los montos elevados y la situación contractual de cada uno. Romero es uno de los grandes objetivos, aunque las pretensiones de Tigre dificultan la operación; Gondou también permanece en carpeta, pero su vínculo con el club ruso representa otro obstáculo.
Como alternativa en el propio Belgrano, también empezó a ser evaluado Nicolás “Uvita” Fernández, otro delantero del Pirata que comenzó a ser analizado por si las demás negociaciones no prosperan.
Con el mercado de pases acercándose al cierre, la dirigencia de Boca deberá resolver en los próximos días si avanza por Passerini a pesar de su prolongada sequía o redobla los esfuerzos por el resto de los candidatos. La experiencia del atacante de 32 años compite contra números que, por ahora, no lo acompañan.
